Cienciaes.com

Quilo de Ciencia podcast - cienciaes.com suscripción

Quilo de Ciencia

El quilo, con “q” es el líquido formado en el duodeno (intestino delgado) por bilis, jugo pancreático y lípidos emulsionados resultado de la digestión de los alimentos ingeridos. En el podcast Quilo de Ciencia, realizado por el profesor Jorge Laborda, intentamos “digerir” para el oyente los kilos de ciencia que se generan cada semana y que se publican en las revistas especializadas de mayor impacto científico. Los temas son, por consiguiente variados, pero esperamos que siempre resulten interesantes, amenos, y, en todo caso, nunca indigestos.

Ministerio de Ciencia e Innovación

Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología

Universidad de Castilla - La Mancha

Emociones desmitificadas

Emociones desmitificadas - Quilo de Ciencia Podcast - CienciaEs.com

No creo equivocarme al afirmar que aquellos que conocen algo de la anatomía del cerebro humano saben de la existencia de un cerebro “reptiliano” primitivo, en el que residirían sobre todo los instintos más básicos, un cerebro límbico, en el que residirían las emociones primordiales, como el miedo o la ira, y un cerebro más evolucionado que se ocuparía de asuntos más racionales, tales como las matemáticas de las cuentas bancarias en Suiza, el cual se situará a nivel del córtex cerebral externo. Las emociones serían pues algo primitivo, enraizado en las partes del cerebro menos evolucionadas, mientras que la lógica y la razón dependerían del funcionamiento del cerebro más moderno.

Sin embargo, aunque aparentemente primitivas, las emociones nos han permitido sobrevivir y escapar a los peligros o hacer frente a las adversidades. El mundo de hoy, en mi humilde opinión, se sigue moviendo mucho más impulsado por las emociones que por la razón. Sin ir más lejos, las emociones, no la razón, mantienen vivas las relaciones sociales. Las emociones no tienen nada de simple, y no es raro que podamos experimentar dos o más al mismo tiempo, como tristeza y disgusto, por ejemplo. Todas las obras de la cultura universal giran alrededor de las emociones que suscitan, y no existe obra literaria o artística de calidad que no induzca un estado emocional intenso en el lector o el espectador. La ciencia, claro, es mucho menos atractiva que el arte, a menos que también sea capaz de emocionarnos, aunque solo sea un poquito.

No obstante, hablando de ciencia, pocas cosas son más apasionantes y satisfactorias para un amante de la razón y la verdad que la deconstrucción de mitos, incluso cuando estos han sido construidos por la misma ciencia. Un análisis reciente, mediante nuevos métodos, de los estudios de imagen cerebral realizados hasta ahora para identificar qué regiones del cerebro están involucradas en las emociones, indica que la visión de un cerebro emocional primitivo mencionada arriba es muy simplista y alejada de la realidad. Veamos por qué.

En primer lugar, es importante tener en cuenta que si creemos saber lo que son las emociones que sentimos, esto no es tan fácil para la ciencia. Para estudiar algo, la ciencia necesita primero definirlo de manera objetiva, y las emociones no son una excepción. Hace más de 40 años, el psicólogo Paul Ekman llevó a cabo trabajos con personas de diferentes etnias y culturas, mostrándoles fotografías de expresiones faciales indicativas de diferentes emociones, con el objeto de comprobar si cualquier ser humano era capaz de detectarlas en las expresiones de los demás. Esto fue lo que Ekman descubrió, lo cual le permitió definir cinco emociones básicas (miedo, ira, tristeza, disgusto y alegría), a las cuales algunos añaden una sexta emoción: la sorpresa.

148 estudios

Con el advenimiento de las técnicas de neuroimagen, comenzaron a realizarse estudios para averiguar qué regiones del cerebro estaban involucradas en la percepción de las diferentes emociones. Se descubrió así que regiones concretas del cerebro parecían activarse cuando se experimentaban estas. Por ejemplo, las regiones cerebrales denominadas amígdalas, localizadas a izquierda y derecha hacia la parte interna inferior de los hemisferios cerebrales, se activaban cuando se experimentaba miedo. La ínsula, otra región localizada en la parte central del cerebro, estaba involucrada en la sensación de disgusto.

Estos datos parecían confirmar, en efecto, que las regiones cerebrales involucradas en la experiencia emocional se encontraban en el cerebro más primitivo, y no implicaban al neocórtex, la zona cerebral más evolucionada y encargada de tareas tan elevadas como la comprensión del lenguaje o el razonamiento abstracto. Sin embargo, los estudios de imagen cerebral se topan con varios problemas. Uno de ellos es el número relativamente pequeño de sujetos de estudio; otro, la variabilidad de los cerebros de esos sujetos, cada cual de su padre y de su madre, nunca mejor dicho. En estas condiciones se pueden detectar con seguridad solo las regiones más intensamente involucradas en la percepción de las emociones, pero no todas las regiones cerebrales implicadas.

Para tratar de confirmar o refutar la existencia de ese cerebro límbico emocional, distanciado del racional, varios equipos de investigadores deciden analizar de nuevo los 148 estudios de imagen cerebral realizados desde 1993 hasta 2011, los cuales generaron un total de 377 mapas cerebrales a partir de 2.159 participantes. Los investigadores utilizan ahora un nuevo método estadístico que ellos mismos desarrollan, capaz de generar un modelo predictivo que permite identificar, de acuerdo al patrón de actividad cerebral, cuál de las cinco emociones es suscitada con una precisión del 66%. En otras palabras, analizando las imágenes, el modelo es capaz de predecir con un 66% de fiabilidad qué emoción está experimentando el dueño de un cerebro concreto.

El modelo es capaz de realizar estas predicciones porque el análisis que lo produce identifica patrones de actividad distintos, en regiones cerebrales concretas, asociados a las distintas emociones. Estas regiones incluyen, entre otras, las amígdalas y el tálamo, otra región sumida en las profundidades del cerebro. Sin embargo, este estudio revela ahora que las emociones no se limitan a unas áreas concretas del cerebro primitivo, sino que cada una de ellas implica en mayor o menor grado otras áreas del cerebro, muchas de ellas localizadas también en el neocórtex, las cuales, además, están asociadas a otras tareas cognitivas, perceptivas, o motoras.

Así pues, la idea de ese cerebro reptiliano y límbico dedicado a la percepción de las emociones es falsa. Las emociones humanas involucran a la totalidad de nuestro cerebro, algo a tener en cuenta antes de desdeñar a alguien calificándolo de demasiado emocional.

Referencia:

Tor D. Wager et al. (2015) A Bayesian Model of Category-Specific Emotional Brain Responses. PLoS Comput Biol 11(4): e1004066. doi:10.1371/journal.pcbi.1004066

Obras de divulgación de Jorge Laborda

Quilo de Ciencia Volumen I. Jorge Laborda
Quilo de Ciencia Volumen II. Jorge Laborda
Quilo de Ciencia Volumen III. Jorge Laborda
Quilo de Ciencia Volumen IV. Jorge Laborda
Quilo de Ciencia Volumen V. Jorge Laborda
Quilo de Ciencia Volumen VI. Jorge Laborda
Quilo de Ciencia Volumen VII. Jorge Laborda

Circunstancias encadenadas. Ed. Lulu

Circunstancias encadenadas. Amazon

Una Luna, una civilización. Por qué la Luna nos dice que estamos solos en el Universo

One Moon one civilization why the Moon tells us we are alone in the universe

Adenio Fidelio

El embudo de la inteligencia y otros ensayos


Botón de donación
Colabora al mantenimiento de CienciaEs con una donación puntual o haciéndote patrocinador
Colabore con CienciaEs.com - Ciencia para Escuchar
26.390.465 audios servidos.

Agradecemos la donación de:

Diego Isaac Rivera
Patrocinador

Sergio Requena
“Muchas gracias por saciar las mentes de miles de personas con ansias de saber. Lo que no han sabido hacer los profesores en las aulas, vosotros lo estáis consiguiendo con mucha arte además.”

Francisco Javier Martin Muñoz

Marcos Dominguez Vega
“Nuevo Colaborador”

Alex M104
Nuevo Patrocinador

José Luis Nuñez Muñoz
“Gracias por divulgar”

Alfredo Pérez Montero
“ Gracias por vuestra labor”

Francisco Calvo Sánchez
Nuevo Patrocinador

Antonio Cerqueiro Fraga

Anónimo
“Muchas gracias a todo el equipo por su esfuerzo. Por favor acepten un abrazo desde México.”

Sergio Rodríguez González
“ayudina”

Antonio Ramos Muñoz
Nuevo Patrocinador

Enrique Rodríguez Gago
“Gracias”
(Rabanales, Zamora)

Rodrigo Vargas
Nuevo Patrocinador

Francisco Javier Arias Walls

Anónimo
“Ciencia para Escuchar”

Francisco Gracia Coiduras

José Pascual Gimeno Marí

Ramón Baltasar de Bernardo Hernán

Nacho Benvenuty Cabral

Aniceto González Rivera

Antonio Lalaguna Lisa
“Hago esta donación en nombre de mi hijo Martín L”

Anónimo

Jorge Valencia Jiménez
“Os felicito por la labor que estáis haciendo de difundir la ciencia de manera desinteresada.”
(Málaga)

Luis Pedrero
“Gracias por darme horas y horas de ciencia divertida y enriquecedora, saludos desde México”

Daniel Ocaña
_(Algeciras, Cádiz)

Fermin Bernaus
“Muchos ánimos y mi agradecimiento por tantas horas de amena escucha y por hacernos trabajar a todos un poquito más el cerebro.”

Arenor
Nuevo Patrocinador

Mario Brambilla
“ CienciaES Ciencia para EScuchar”

Jorge Echevarría Tellería

Juan Moreno Flores
“Ciencia para Escuchar”

———- O ———-
App CienciaEs Android
App CienciaEs
App de cienciaes en apple store YouTube CienciaEs
———- O ———-



feed completo
Suscribase a nuestros programas






Locations of visitors to this page