Cienciaes.com

Ulises y la Ciencia podcast cienciaes.com suscripción

Ulises y la Ciencia

Desde abril de 1995, el profesor Ulises nos ha ido contando los fundamentos de la ciencia. Inspirado por las aventuras de su ilustre antepasado, el protagonista de la Odisea, la voz de Ulises nos invita a visitar mundos fascinantes, sólo comprendidos a la luz de los avances científicos. Con un lenguaje sencillo pero de forma rigurosa, quincenalmente nos cuenta una historia. Un guión de Ángel Rodríguez Lozano.

Olas, mareas, tsunamis y ondas solitarias.

Macareo

Escuchen la música que nace del tañido de una cuerda de guitarra o al pulsar una tecla del piano, un Do, por ejemplo. El sonido, inicialmente fuerte y claro, se propaga por el aire a velocidad constante y se aleja. Si seguimos escuchando a medida que el sonido avanza, la nota musical, es decir, la frecuencia de la vibración, permanece, sigue siendo un Do. La intensidad del sonido, sin embargo, disminuye poco a poco hasta hacerse inaudible.

Arrojen una piedra en un estanque. Se forman ondas que van perdiendo altura a medida que se extienden en círculos concéntricos, cada vez mayores, alejándose del lugar del impacto.

Un conjunto de olas se desplaza por el océano. La velocidad es constante hasta que las aguas comienzan a perder profundidad, entonces, a medida que el espesor del agua disminuye, la ola cambia, frena. El frente de la ola llega primero a las aguas menos profundas y pierde velocidad; el resto, todavía sobre aguas más profundas, es más rápido y le va dando alcance. El agua se va agolpando en el frente, ganando altura. La distancia entre dos crestas sucesivas -la longitud de onda- disminuye. Al contrario de lo que sucede en la propagación de la nota musical, la ola cambia de frecuencia y aumenta su intensidad. En un momento dado, la cresta, que avanza más deprisa por tener más agua bajo ella, supera al frente y la ola se rompe en un mar de espuma.

La tierra tiembla bajo el océano, se abre una falla y el suelo se rasga como un vestido viejo. Una gran extensión de fondo oceánico se hunde, otra se eleva. El agua situada encima cede imitando al suelo y se forma una ola, pequeña en altura, apenas un metro, pero de varios kilómetros de ancho y, a veces, de cientos de kilómetros de largo. La ola comienza a moverse, se desplaza por el océano a 700 km por hora. Los barcos que encuentra en su camino ni siquiera la notan, una ola de un metro de altura y varios kilómetros de ancho no es nada. La perturbación puede avanzar así miles de kilómetros sin cambiar apenas. Al acercarse a tierra, la ola "siente" la pérdida de profundidad, el frente se retrasa y va siendo alcanzado por el resto. La altura crece a medida que el ancho se reduce. Al llegar a la playa se ha convertido en una enorme ola que puede alcanzar hasta 40 metros de altura. Un tsunami destructor que arrasa todo lo que encuentra a su paso.

Otro escenario. Un río desemboca en un estrecho canal de aguas profundas y calmas. La marea sube. El flujo de agua dulce que llega a la desembocadura se encuentra con el agua del océano que va ganando altura por la atracción de la Luna y el Sol. Ambas corrientes chocan y se forma una ola que comienza a remontar la corriente, río arriba. Es una ola que avanza durante mucha distancia, hasta 800 km en el Amazonas, sin disiparse. De su comportamiento, los físicos han extraído un modelo de onda que se comporta como un ente sólido, como una partícula indeformable. Una onda solitaria. Un solitón.

Todas estas posibilidades nos ofrece la Naturaleza. Son distintos modos de comportamiento de las ondas. Ondas que nos hablan de música, de viento, de calma, de tempestad o de cambio súbito. Ulises nos habla hoy de olas, mareas y ondas solitarias. (Escuchar a Ulises).


Botón de donación
Hace 11 años que levantamos el vuelo y queremos seguir volando. Apoya a CienciaEs haciéndote MECENAS con una donación periódica o puntual.
Colabore con CienciaEs.com - Ciencia para Escuchar
34 millones de audios servidos desde 2009

Agradecemos la donación de:

Luis García-Linares García
“Muchas gracias por le excelente y encomiable tarea desarrollada por CIENCIA PARA ESCUCHAR, que nos proporciona tantas satisfacciones. ¡Seguid adelante!”
Mecenas

José Antonio Miranda Palma
“Muchas felicidades, sigan difundiendo la ciencia saludos a Ángel, Jorge y todo el equipo.”
Mecenas

Ramón Roma
“Sois una gran compañía y una mejor enseñanza para personas como yo, que no estudiamos ciencias.”
Mecenas

Hernando Martínez
“Cuidaos mucho”
Mecenas

Jesús López
“Me siento muy honrado de pertenecer a esta comunidad, gracias por vuestro trabajo. Un fuerte abrazo.”
Mecenas

Daniel Pérez Alonso
Mecenas

Fernando Vidal
“Donativo a Cienciaes”
Mecenas

Anónimo
“Acepten esta aportación agradecida desde México, desde donde imploramos porque la ciencia nos acompañe.”
Mecenas

Carlos Castillo Girón
Mecenas

Francisco Martínez Castellano
“Es una donación puntual, pero en enero haré otra. Me gustan mucho los programas, un saludo.”
Mecenas

Julia Dolores Martínez Vilela
“Enhorabuena por el contenido ameno y didáctico”
Mecenas

Ramón Bernardo
Mecenas

Jesús Casero Manzanero
Mecenas

Timoteo Jesús Colomino
“Apoyo a la Ciencia”
Mecenas

Alberto de Hernando
Mecenas

Israel Quintanilla
Mecenas

María D Walker
Mecenas

Nacho Benvenuty Cabral
Mecenas

Carlos Serrano
Mecenas

Enrique Ruiz
Mecenas

Petru Adrian
Mecenas

Alejandro Calo Casanova
Mecenas

Pedro Macarrón Jiménez
Mecenas

———- O ———-
App CienciaEs Android
App CienciaEs
App de cienciaes en apple store YouTube CienciaEs
———- O ———-



feed completo
Suscribase a nuestros programas






Locations of visitors to this page