Cienciaes.com

Zoo de Fósiles podcast - cienciaes.com suscripción

Zoo de fósiles

La mayor parte de los seres vivos que han poblado la Tierra han desaparecido para siempre. Quincenalmente, Germán Fernández Sánchez les ofrece en Zoo de Fósiles la posibilidad de conocer la vida de algunas de las más extraordinarias criaturas que vivieron en el pasado y que han llegado hasta nosotros a través de sus fósiles.

Diplodocus, el animal terrestre más largo.

Diplodocus

De entre todos los animales terrestres, vivos o extinguidos, que conocemos por su esqueleto completo, Diplodocus es el más largo. Diplodocus, un dinosaurio saurópodo que vivió en el oeste de Norteamérica a finales del Jurásico, hace unos 150 millones de años, llegaba a medir casi treinta metros de longitud desde el extremo del hocico hasta la punta de la cola; de esa longitud, siete metros corresponden al cuello y catorce a la cola. Sin embargo, no era de los dinosaurios más corpulentos: su peso no pasaba de las dieciséis toneladas, mucho menos que las cien toneladas que podían alcanzar otros saurópodos.

La cabeza de Diplodocus, con un cerebro minúsculo, era pequeña y alargada. Los dientes, con forma de clavija y apuntados hacia adelante, sólo estaban presentes en la parte delantera de las mandíbulas, y funcionaban como un peine o un rastrillo, deshojando las ramas de los árboles de los que se alimentaba con movimientos laterales. Este tipo de alimentación desgasta mucho los dientes; a medida que se iban gastando, los dientes se reemplazaban por otros nuevos. Diplodocus tenía el estómago lleno de piedras, llamadas gastrolitos, que le servían para triturar las hojas que tragaba enteras, sin masticar.

El cuello, el lomo y parte de la cola de Diplodocus estaban decorados por una hilera de puntiagudas espinas córneas verticales de unos veinte centímetros de longitud, semejantes a las de las iguanas. Las patas, gruesas como columnas, eran parecidas a las de los elefantes, aunque el primer dedo de las patas delanteras estaba equipado con una larga uña. Los últimos metros de la cola, formados por vértebras muy delgadas, funcionaban como un látigo; al agitarla, el extremo podía llegar a moverse a velocidades supersónicas y provocar un chasquido que quizá le sirviese para espantar a los depredadores o para comunicarse con otros individuos de su especie.

El crecimiento de los Diplodocus era muy rápido. Las crías, que sólo medían un metro de longitud al nacer, engordaban unos dos kilos por día en sus primeros años de vida, y a los diez años ya habían alcanzado la madurez sexual. Después, el crecimiento era más lento, pero es posible que los ejemplares más viejos llegaran a medir aún más de los treinta metros de los fósiles que se conservan. De hecho, los restos parciales descubiertos en 1991 y bautizados originalmente con el nombre de Seismosaurus, para los que se calcula una longitud total de cuarenta metros, se han asignado posteriormente a Diplodocus.


Botón de donación
Apoya la labor divulgadora de CienciaEs haciéndote MECENAS con una donación periódica o puntual.
Colabore con CienciaEs.com - Ciencia para Escuchar
30.425.371 audios servidos.

Agradecemos la donación de:

Jurate Kazlauskaite
“Gracias por divulgar la ciencia :).”
Mecenas

Adolfo Baquiano.
“Estuve un tiempo sin poder escucharos, pero este año.. ¡he vuelto!. Ánimo y mucha suerte.”
Mecenas

RandomUsername-7K
Mecenas

Santiago Querol Verdú
Mecenas

Anónimo
“Divulgad ciencia amigos, divulgad contra viento y marea.”
Mecenas

Daniel Murillo Flores
Mecenas

Anónimo de Granada
Mecenas

Michał Radmacher
Mecenas

J R Theobald
Mecenas

Miguel de la Sierra.
Nuevo Mecenas

Luis Miguel Meso Gómez
Mecenas

Kogyo
Mecenas
(Hiratsuka shi, Japón)

Luis García Sánchez
Mecenas

Jorge Sánchez Redondo
“Don Ángel y compañía. Gracias por vuestra labor. Jorge Sánchez Redondo, vecino tuyo de Brunete, Economista y Piloto de Línea Aérea. Aprendiendo siempre.”
Mecenas

Ferran Llop Alonso
Mecenas

Enrique Conesa García
Mecenas

José Alfonso Mantas Ruiz
Mecenas

Carlos Ballesteros

Luis Miguel García Vázquez
Mecenas

José María García Merino

Razvan Peteanu
Mecenas

Pedro Alberto Enriquez Palma

Regla Carmona González
Nueva Mecenas

Asier Verde Rico

Isabel Moskowich-Spiegel Fandiño
Nueva Mecenas

Sergio Requena
“Gracias por iluminar todos los huecos de la ignorancia.”

José María García Merino
Mecenas

Francisco Giménez Gómez
Mecenas

Ana María Bermejo Aquino
Mecenas

Leoncio Amorós
“Para los que solo somos meros amantes de la ciencia, es toda una gratitud poder conocer la ciencia de mano de los grandes profesionales como vosotros/as.”
Nuevo Mecenas

Jare
Nuevo Mecenas

FabianRE
Nuevo Mecenas

José Luis Costa
Nuevo Mecenas

César García Herrero
“Lástima que hayáis perdido el apoyo económico institucional. Valga este pequeño aporte para poder seguir haciendo esta buena labor.”
Mecenas

Juan A. García

Juan Cuadro Espada
“Para que la divulgación cientifica no decaiga en verano”
Mecenas

Emilio Pérez Mayuet
Mecenas

Jesús López
“Me siento muy honrado de pertenecer a esta comunidad. Gracias por vuestro trabajo.”
Mecenas

Anónimo
“Pequeña contribución con la esperanza de que los donativos aumenten y sigamos escuchándolos. ¡Gracias por su esfuerzo!”
Mecenas
(México)

Fernando Vidal Agustina
Mecenas

Fernando Alejandro Medina
Mecenas

Horacio Volco
(Buenos Aires, Argentina)

Noelia Avello Llano
“¡Hacéis un trabajo estupendo!”
Nueva Mecenas

———- O ———-
App CienciaEs Android
App CienciaEs
App de cienciaes en apple store YouTube CienciaEs
———- O ———-



feed completo
Suscribase a nuestros programas






Locations of visitors to this page