Cienciaes.com

Quilo de Ciencia podcast - cienciaes.com suscripción

Quilo de Ciencia

El quilo, con “q” es el líquido formado en el duodeno (intestino delgado) por bilis, jugo pancreático y lípidos emulsionados resultado de la digestión de los alimentos ingeridos. En el podcast Quilo de Ciencia, realizado por el profesor Jorge Laborda, intentamos “digerir” para el oyente los kilos de ciencia que se generan cada semana y que se publican en las revistas especializadas de mayor impacto científico. Los temas son, por consiguiente variados, pero esperamos que siempre resulten interesantes, amenos, y, en todo caso, nunca indigestos.

Ministerio de Ciencia e Innovación

Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología

Universidad de Castilla - La Mancha

Estudios Sobre la Evolución de la Venganza a la Justicia

Justicia y venganza - Quilo de Ciencia - Cienciaes.com

El castigo no es solo propio de nuestra especie

Crimen y castigo son dos constantes de la naturaleza social del ser humano que deben ser explicadas desde el punto de vista de la biología y la evolución de nuestra especie. Sin la amenaza de castigo, probablemente los crímenes y abusos serían mucho más frecuentes de lo que son. El temido castigo, penal o social, puede ayudar a mantener un ambiente de cooperación, dificultando que individuos egoístas se aprovechen de los demás, puesto que engañar o defraudar, sin mencionar crímenes más graves, normalmente conlleva un elevado coste.

El castigo no es solo propio de nuestra especie. Otros animales sociales castigan a sus semejantes cuando estos infringen sus normas sociales o no respetan las escalas de poder establecidas. Sin embargo, en general, estos castigos son infligidos por los propios individuos afectados por la conducta impropia de otros. No así en nuestra especie. En el caso humano, el castigo es infligido por terceras partes, por personas, como policías, fiscales y jueces, que no han sido afectadas personalmente por la violación de las leyes o normas que se haya producido. Este tipo de castigo, denominado “castigo a terceros”, es el que hace posible que la justicia se eleve por encima de la siempre salvaje venganza.

Muchas personas, en muchas culturas diferentes, se implican en castigar socialmente a terceros frente a violaciones de normas de conducta que no son penadas necesariamente por la ley, y esto a pesar de que ese comportamiento no les reporte beneficios directos, o incluso pueda acarrearles un coste personal. Es decir, parece que la capacidad de juzgar y castigar a los demás, incluso cuando no somos directamente afectados por su mala conducta, es una propiedad humana independiente de la cultura. Podemos entonces preguntarnos: ¿Cuándo aparece esta propiedad durante nuestra evolución?

Para investigar la evolución de las características que nos hacen humanos, la ciencia suele volcarse en el estudio de las especies más cercanas a la nuestra e intentar averiguar si la propiedad humana objeto de estudio es compartida o no por ellas. Como sabemos, el chimpancé es la especie más próxima al ser humano, con la que poseemos un ancestro común. ¿Son capaces los chimpancés de castigar a los violadores de sus normas sociales aunque no sean personalmente afectados por dicha violación?

Esta tema ha sido abordado por investigadores del Instituto Max Planck de Biología Evolutiva, localizado en Leipzig, Alemania. Los investigadores estudiaron el comportamiento de trece chimpancés, a los cuales hicieron tomar turnos como “jueces”, “ladrones” o “víctimas”. Los chimpancés fueron colocados, de manera que podían verse pero no podían interaccionar directamente, en tres jaulas que rodeaban un espacio central. En dicho espacio se colocó un puzle tridimensional de plexiglás transparente que debía ser manipulado de manera inteligente para extraer el recipiente con deliciosos alimentos que podía verse en su interior. La “víctima” era la única colocada a una distancia adecuada de dicho puzle como para que pudiera manipularlo, abrirlo, y alcanzar el recipiente con la comida.

ROBOS SIN JUSTICIA

Los investigadores habían proporcionado al “ladrón” una cuerda de la que si tiraba, podía arrebatar a la “víctima” la comida una vez esta la había logrado extraer del recipiente con su esfuerzo e inteligencia. Igualmente, habían proporcionado al “juez” otra cuerda con la que podía impedir al “ladrón” alcanzar la comida robada (que desaparecería por un agujero del suelo), dejándolo con dos palmos de narices. De esta manera ninguno de los animales, tampoco el “juez”, podría disfrutar de la apetitosa comida.

En esta situación, el chimpancé “juez” no castigó al “ladrón”. Sin embargo, cuando el “juez” y la “víctima” eran el mismo chimpancé y este sufría el robo de la comida por parte de su compañero, entonces sí tiraba de la cuerda para hacer desaparecer la comida y castigar así al “ladrón”. En otras palabras, los chimpancés eran capaces de vengarse, pero no de impartir justicia. Estos estudios han sido publicados recientemente en la revista científica de la academia de ciencias estadounidenses, PNAS.

La actitud de los chimpancés contrasta con lo que la mayoría de los humanos haríamos en una situación similar. Esta diferencia de comportamiento no es la única que existe entre chimpancés y humanos (menos mal). Otros estudios han comprobado que los niños son capaces de compartir alimentos mucho más fácilmente que lo hacen los chimpancés, los cuales también prefieren buscar alimento solos que en colaboración con otros. No obstante, los chimpancés sí son capaces de colaborar entre sí en determinadas circunstancias y parecen ser también capaces de inferir lo que el otro siente o desea, como lo hacemos nosotros.

De todos modos, estos estudios no demuestran fehacientemente que los chimpancés sean incapaces del sentimiento de justicia o de impartirla, ya que la ausencia de un comportamiento no permite concluir con la misma seguridad que lo hace su presencia. A fin de cuentas, muchos de nosotros tampoco castigamos siempre a quienes creemos que se lo merecen, sea por miedo, por pereza, por no complicarnos la vida, o por otros factores. Algo similar podría suceder con los chimpancés en la situación descrita arriba. Serán necesarios nuevos estudios para esclarecer si la justicia es un comportamiento puramente humano, aparecido en algún punto de nuestra evolución desde el ancestro común con el chimpancé o, por el contrario, la idea de justicia, como la capacidad de reconocer la música, es anterior a dicho momento de nuestra evolución.

OBRAS DE JORGE LABORDA.

Una Luna, una civilización. Por qué la Luna nos dice que estamos solos en el Universo

One Moon one civilization why the Moon tells us we are alone in the universe

Adenio Fidelio

El embudo de la inteligencia y otros ensayos

Las mil y una bases del ADN y otras historias científicas

Se han clonado los dioses.


Botón de donación
Apoya la labor divulgadora de CienciaEs apuntándote al Club de Amigos con una donación periódica (Mecenas) o puntual.
Colabore con CienciaEs.com - Ciencia para Escuchar
28.981.163 audios servidos.

Agradecemos la donación de:

Andoni Ripoll Jarauta
“Me parece fantástico que se difunda la ciencia y que nos vayamos empapando de ella. Enhorabuena y muchas gracias.”
(Madrid)

Antonio Lalaguna Lisa
Mecenas
“Hago esta donación en nombre de mi hijo Martín L”

Marcos Dominguez Vega
Mecenas

Rodrigo Lafuente
Mecenas

Irma Reyes Sánchez
“Para la continuación del maravilloso trabajo que realizan ustedes en pro de la divulgación de la ciencia, de manera tan amena.”
(Bogotá, Colombia)

Razvan Peteanu
Mecenas
“Es mi placer de apoyar su emisión y, de hecho, aparte del interés en ciencia, su podcast también me ayuda y me acompaña en el aprendizaje del español.”
(Toronto, Canadá)

Francisco Javier Hernández
(Cájar, Granada)

Enric Margall
(Mataro, Barcelona)

Luis Sánchez Marín
“Os doy las gracias por los momentos tan agradables que me hacéis pasar y con lo que aprendo con vuestros programas. Es siempre para mi un motivo de alegría cuando un nuevo podcast está disponible.
(Valencia)

Anónimo
Mecenas
“Saludos desde México. Muchas gracias.”

Francisco Javier Fernández García
“Gran trabajo”

Vicente Cabeza Pérez

Juan Cuadro Espada
Mecenas
(Sevilla)

Alejandro Costa Albero
“Muchas gracias por vuestro trabajo.”

Francisco Maluenda de los Santos
(Carcaixent, Valencia)

Arturo Martínez Martín
Mecenas
“Gracias por vuestro trabajo y dedicacion”

Ramón Baltasar de Bernardo Hernán
Mecenas

Juan Antonio Luque Gutiérrez

Fernando Portasany Sánchez
Mecenas

Jesús López Tapia Cabrero
“Esta es mi pequeña mota de polvo de estrellas, para que sigáis ampliando nuestro universo. 1000 gracias, Angel.”

Maximino Alvarez Alvarez

Berta Guzmán de la Mata
“Gracias por vuestro trabajo”

Néstor Martínez Jiménez
(El Ejido, Almeria)

———- O ———-
App CienciaEs Android
App CienciaEs
App de cienciaes en apple store YouTube CienciaEs
———- O ———-



feed completo
Suscribase a nuestros programas






Locations of visitors to this page