Cienciaes.com

Ciencia y Genios podcast cienciaes.com suscripción

Ciencia y genios

Las mentes más claras de la historia han ido tejiendo poco a poco la intrincada tela de araña del conocimiento científico. En cada programa del podcast Ciencia y Genios les ofreceremos la biografía de un gran sabio escrita por varios autores.

La computadora mecánica de Charles Babbage.

Charles Babbage - Ciencia y Genios - cienciaes.com

Charles Babbage (1791-1871) nació en un mundo en el que todos los cálculos matemáticos se hacían a mano. En cuanto las operaciones exigían resultados con una precisión de pocos dígitos, los científicos, banqueros, navegantes e ingenieros hacían uso de un conjunto de tablas matemáticas que evitaban tediosos cálculos intermedios. Existían tablas de logaritmos, tablas de funciones trigonométricas, tablas astronómicas, tablas de intereses financieros, etc. La elaboración de esas tablas era complicada y los errores, tanto de cálculo como de transcripción, abundaban. En 1834, un divulgador de la ciencia llamado Lardner seleccionó al azar datos de 40 volúmenes de tablas matemáticas y descubrió 3.700 erratas y algunas de ellas contenían, a su vez, errores.

A Babbage, que utilizaba continuamente las tablas matemáticas para sus cálculos y diseños, se lo llevaban los demonios cada vez que encontraba un error, y encontraba muchos. Comenzó a soñar con una computadora mecánica capaz no sólo de calcular correctamente sino de imprimir los resultados para evitar los errores de trascripción.

En 1822, Babbage construyó un modelo experimental de su máquina de calcular a la que llamó “difference engine” o “máquina de diferencias”, llamada así porque utilizaba un método matemático que permite ir aproximándose al resultado mediante sumas exclusivamente. El modelo animó al investigador a diseñar y construir una máquina a gran escala.

Más de 10 años invirtió el científico en el diseño de su máquina. El tamaño y la complejidad eran descomunales, sus más de 25.000 piezas, una vez ensambladas, formarían un artefacto de dos metros de alto y pasaría varias toneladas. A las dificultades de construcción se añadió el perfeccionismo obsesivo de Babbage, quien no paraba de introducir modificaciones en el diseño. El excesivo gasto y la oposición de algunos científicos acabaron con el proyecto.

Babbage no se dio por vencido, al contrario, comenzó a trabajar en un proyecto aún más ambicioso al que denominó “máquina analítica”. El salto entre una idea y otra fue impresionante, más que una calculadora, la máquina analítica era un ordenador que contenía los conceptos básicos de una computadora moderna: podía sumar, restar, multiplicar y dividir, era programable y contenía los rudimentos de la memoria y el procesador de los ordenadores actuales. La máquina analítica podía elegir entre distintas estrategias de cálculo y los resultados podían ser impresos. Desgraciadamente, desmoralizado tras el fracaso de su máquina de diferencias, Babbage ni siquiera intentó construir su máquina analítica.

Sin embargo, los trabajos de Babbage en su máquina analítica sirvieron para mejorar notablemente su primer proyecto. Así fue como nació su “Maquina de diferencias Nº 2” La nueva calculadora era mucho más eficaz, manejaba con precisión cantidades de 31 dígitos (10 más que la primera) y contenía sólo una tercera parte de las piezas. Dibujó concienzudamente todas las partes de la máquina entre 1847 y 1849 pero no logró financiación para construirla.

Los bocetos de Babbage durmieron el sueño de los justos durante 135 años en la Biblioteca del Museo de las Ciencias de Londres. En 1985, un investigador de la Universidad de Sydney en Australia, llamado Allan G. Bromley, de visita en Londres, examinó los bocetos de Babbage y se convenció de que la Máquina de diferencias Nº 2 podría ser construida.

El proyecto duró seis años, hubo que revisar uno a uno todos los bocetos y se corrigieron algunos errores (los autores del proyecto sospechan que fueron puestos a propósito por su inventor para confundir a posibles espías industriales). Al fin, en 1991, cuando se cumplieron doscientos años desde el nacimiento de Babbage, la “Máquina de diferencias Nº 2” realizó sus primeros y ajustados cálculos demostrando al mundo la extraordinaria visión de un inventor meticuloso, un visionario excéntrico y científico genial: Charles Babbage.


Botón de donación
Hace 11 años que levantamos el vuelo y queremos seguir volando. Apoya a CienciaEs haciéndote MECENAS con una donación periódica o puntual.
Colabore con CienciaEs.com - Ciencia para Escuchar
32,4 millones de audios servidos desde 2009

Agradecemos la donación de:

Marlon Montalban
“Es un minúsculo aporte para tan gran esfuerzo, pero, es de todo corazón, para que puedan seguir divulgando la ciencia.” Mecenas

Angel Manuel Delgado Espina
Mecenas

Alberto Hernando Martínez
“¡Que vuelva Ulises!”
Mecenas

Víctor Moral
Mecenas

Antonio González
Mecenas

Daniel César Román Saez
Mecenas

Ferran Casarramona Flanquer
“Seguid con vuestro excelente cometido.”
Mecenas

Juan Adan Castillo
Mecenas

Jose María Torres Castillo
“Para que la Ciencia nunca pare de difundirse. Muchísimas gracias.”
Mecenas

Enrique Fernández Alcázar
“Ánimo y seguid así. “
Mecenas

Luis Manuel Blasco Pérez
Mecenas

Carlos Serrano
Mecenas

Daniel Maranillo
“Para mi es un placer escuchar vuestros podcasts al tiempo que realizo una caminata por el campo. Os animo a que continuéis y ojalá estos programas de divulgación estuviesen más extendidos en otros medios de comunicación, como la televisión y los dibujos animados para niños pequeños. Un saludo y muchas gracias por vuestra labor. “
Mecenas

Celestino Montoza Jarque
“Creemos entre todos un mundo mejor, gracias CienciaEs”
Mecenas

Pedro López Burruezo
Mecenas

Juan Cuadro Espada
Mecenas

Ricardo Vázquez Prada
“Muchas, muchas, muchas gracias por tantas y tantas horas de conocimiento. Mucho ánimo y seguir así.”
Mecenas

Sergio Requena
“Un abrazo hermanxs de corazón e intelecto”
Mecenas

Juan Antonio Mendoza
“Once años… madre mía!! Si parece que fue ayer lo de vanguardia de la ciencia en radio exterior…
Muchísimas gracias Ángel, yo de mayor quiero ser como tú!!Un abrazo fuerte para todos!!”
Mecenas

Miguel Achiaga
“Muchas gracias por vuestra dedicación desinteresada y por la enorme calidad de vuestro trabajo!”
Mecenas

David Marcos
Mecenas

Alberto José González Vázquez
Mecenas

Jesús López Tapia
“Querido Ángel me siento muy honrado de pertenecer a esta comunidad. Gracias por vuestro trabajo.”
Mecenas

Fernando Alejandro Medina Vivanco
Mecenas

Daniel Pérez Alonso
Mecenas

Anónimo
“Una pequeña muestra de gratitud en esta ocasión tan especial: ¡Once años de cienciaes. com! Felicidades y nuestro reconocimiento ante su prolongado esfuerzo. ¡Enhorabuena!”
Mecenas

Sylvio Bisson
Mecenas

Miguel Ángel Achiaga Sánchez
Mecenas

César Cavazos
Mecenas

Llanos Martínez Fernández
“Gracias por la ciencia, espero ayudar”
Mecenas

Miguel Fernández
Mecenas

Talia Carmona Robles
Mecenas

Jesús Casero Manzanero
“Seguid, por favor”
Mecenas

Ramón Baltasar de Bernardo Hernán
Mecenas

Carlos Francisco Mingol
“Mi humilde aportación para que nunca dejéis de divulgar la ciencia. “
Mecenas

Emilio Madrigal Martín
Mecenas

Julio Ibarrola
Mecenas

Josué Castillo Bustamante
Mecenas

Jesus Martin Pego Nuñez
Mecenas

Vicente Llorens Mari
Mecenas

Carlos González Spinola
“Enhorabuena por el podcast!!”
Mecenas

Marian Gutiérrez y Miguel Angel Riaza
“Gracias por compartir la Ciencia.”
Mecenas

Roberto Merino Jiménez
“Enhorabuena y gracias por vuestra magnifica labor.”
Mecenas

Timoteo Jesús Colomino Ceprian
“Apoyo a la ciencia.”
Mecenas

María Angélica Matus González
Mecenas

Roberto Pasandin Insua Mecenas

———- O ———-
App CienciaEs Android
App CienciaEs
App de cienciaes en apple store YouTube CienciaEs
———- O ———-



feed completo
Suscribase a nuestros programas






Locations of visitors to this page