Cienciaes.com

Cierta Ciencia Podcast - Cienciaes.com suscripción

Cierta Ciencia

En Cierta Ciencia, de la mano de la genetista Josefina Cano nos acercamos, cada quince días, al trabajo de muchos investigadores que están poniendo todo su empeño en desenredar la madeja de esa complejidad que nos ha convertido en los únicos animales que pueden y deben manejar a la naturaleza para beneficio mutuo. Hablamos de historias de la biología.

Doctor, córteme este brazo que no es mío.

Doctor, córteme el brazo - Cierta ciencia podcast - Cienciaes.com
Una de las aproximaciones para entender cómo funciona el cerebro es la de estudiar personas que presentan ciertas patologías en sus comportamientos. Al menos esa es la preferida por V.S. Ramachandran, Rama, como lo llaman sus colegas, director del departamento de Psicología y Neurociencias de la Universidad de California, entre otros varios cargos. Él, sin dejar de hacer uso de los modernos y sofisticadísimos equipos de imagen del cerebro, prefiere un acercamiento con los pacientes y sus dolencias, pacientes que han sufrido algún pequeño trauma en sus cerebros o que durante una vida normal han ocultado algunas “disfuncionalidades”. Los resultados derivados de los estudios con estos pacientes han permitido ahondar en el funcionamiento del cerebro y conocer lo que la Neurología y la Neurociencia nos pueden enseñar sobre la naturaleza humana y, al final proponer si existe en el cerebro una estructura que contenga su más recóndito tesoro: la conciencia.

El cerebro está constituido de neuronas, entre otras células. Bueno, eso ya lo sabemos todos, nada nuevo. Ochenta y seis mil millones de células que pueden hacer entre mil y diez mil contactos con otras neuronas. El número final de estados cerebrales, de combinaciones y permutaciones de la actividad cerebral, supera el número de partículas elementales en el universo. ¿Cómo diablos entrar en esa majestuosa complejidad y estudiar los comportamientos, las patologías, los estados alterados, la normalidad y lo que se aleja de ella?

Los equipos de neuroimagen y los estudios que involucran desde los juegos de video hasta los más sofisticados programas de computadores han permitido grandes avances. Varios grupos de investigadores, ayudados por el impulso de sus gobiernos en dinero e incentivos, han entrado a medírsele a la titánica tarea de descifrar los misterios cerebrales, igual que hace más de una década se hizo con los genes. Así como hablamos por estos días del Genoma, en poco tiempo hablaremos del Conectoma, aunque tal vez los primeros resultados se hagan esperar muchísimo más tiempo.

Como dijimos al inicio, neurólogos como Ramachandran, abordan el estudio de los comportamientos humanos desde un ángulo digamos más tradicional. Veamos por ahora un ejemplo.

Apotemnofilia

En lo que se podría pensar como lo opuesto al síndrome del miembro amputado donde los pacientes siguen sintiendo dolores y molestias en el “miembro fantasma”, los afectados de apotemnofilia exigen al médico que les corte un brazo normal que ellos no sienten como propio. Por lo demás son individuos que no presentan ningún comportamiento anómalo, que no muestran ningún signo de psicosis, que tienen familia y vida normal. Uno de ellos, decano de una facultad de ingeniería, después de retirarse, acude al laboratorio de Rama, y con la ayuda de un bolígrafo, una pluma, traza una línea clara y definida por encima del codo y le dice: necesito que me corte esta parte del brazo que no es mía, la que queda por debajo de la raya. Varias veces se le pregunta por distintas regiones alrededor de la línea y él, con precisión milimétrica señala siempre la misma región.

Nunca le dijo a nadie que esa necesidad no era algo nuevo, que la sentía desde niño. La mantuvo en secreto durante tantos años pues estaba seguro que el hablar de ello llevaría de inmediato a los demás a pensar que estaba loco.

Muchos de los pacientes encuentran el remedio haciéndose la cirugía en países donde no les pregunten nada.

¿Qué ocurre en el cerebro de esos individuos? Se ha hablado de que sería un mecanismo para llamar la atención. Pero un poco radical, ¿no? Por qué un brazo y no mejor una oreja, un dedo, algo menos brutal. Las explicaciones freudianas también acuden para colocar en medio un pene gigante.

El mapa

Cada punto de la superficie del cuerpo humano tiene su representación en un punto específico de la corteza cerebral constituyendo un mapa completo, llamado Penfield por quien lo elaboró.

Rama y sus colegas sometieron y someten a sus pacientes a estudios usando una técnica de imagen funcional del cerebro MEG (por sus siglas en inglés) que al final permite grabar el mapa completo de las regiones del cuerpo correspondientes a las diferentes zonas del cerebro.

Si el paciente sentía que el brazo no era suyo, los neurocientíficos esperaban encontrar un hueco en la zona correspondiente al brazo, pero no fue así, algo que los desconcertó y decepcionó al tiempo. Lo que sí encontraron fue que la zona del cerebro involucrada en la representación del brazo no estaba, creando una tremenda discrepancia, algo que el cerebro no lidia bien. Así, una señal de alarma es enviada de inmediato a la amígdala (centro de las emociones) quien a su vez dispara una aversión al brazo.

Una explicación fisiológica, nada que indique alguna necesidad de llamar la atención o la invocación de explicaciones freudianas.

Pero, ¿existe una cura? Todavía no, aunque Rama y su equipo están buscándola, algo que lograrán.

La caja con el espejo en la mitad, –que Rama diseñó para curar el síndrome del miembro amputado o parálisis producidas por derrames cerebrales o traumas– es un magnífico antecedente de sus capacidades y las de su equipo para descifrar y resolver problemas neurológicos, de los que hemos citado apenas un ejemplo.


Botón de donación
Puedes ser patrocinador por el precio de un café en Patreon/CienciaEs .
Colabore con CienciaEs.com - Ciencia para Escuchar
24.565.341 audios servidos, desde que empezamos a volar.

Agradecemos la donación de:

Rubén Pérez Planillo
“De nuevo, mi modesto aporte para que sigáis realizando contenidos tan excelentes como hasta ahora.”
(Madrid)

Aniceto González Rivera
(Luxemburgo)

Antonio Lalaguna Lisa
“Hago esta donaciónen nombre de mi hijo Martín L”

Balopor
“Patrocinador en Patreon/CienciaEs”“

José Manuel Lázaro
“Patrocinador en Patreon/CienciaEs”“

Ambrosio Benedicto Garcia
(Albox, Almeria)

María J González-Moa
(San Diego, CA, United States)

Jorge Echevarria Telleria

José Ignacio Becerra Carril
“Ciencia para Escuchar”

Anónimo
“Gracias. Muchas Gracias”
(México)

Luis Quintero
“Patrocinador en Patreon/CienciaEs”“

Manuel López Lubary
“Apoyo y agradecimiento”
(Santa Cruz de Tenerife)

I Nwagwe
(Granada)

Luis Sánchez Marín
“Donativo para ayudar en la continuidad del programa.”
(Valencia)

Juan Pedro Peralta Romera

Jesús Royo Arpón
“Soy de letras, pero me estoy reciclando.”

Anna Andrés Rivas
“Hablando con Científicos”

Fernando Vidal Agustina

Juan Cuerda Villanueva

José Luis Montalbán Recio
(Paracuellos del Jarama, Madrid)

Juan Cuerda Villanueva

Mariano Pérez Caro
“Patrocinador en Patreon/CienciaEs”“

Arturo Martínez Martín
“Gracias por vuestro trabajo y dedicación”

Josué Raúl García Soria Mondragón
(Villa Guerrero, México)

Leon Torres
“Muchísimas gracias por tratar temas tan interesantes. ¡Los seguimos escuchando! ¡Buena ciencia a todo el equipo de cienciaes.com!”
(Ciudad de Buenos Aires, Argentina)

Ramón Baltasar de Bernardo Hernán

Sergio García
(Arucas, Las Palmas)

Esteban Calderón
“Patrocinador en Patreon/CienciaEs”“

Lionel Arnaud
(Tarbes, Francia)

Martin Nagy
“Recuerdo de Martin desde Eslovaquia”

———- O ———-
App CienciaEs Android
App CienciaEs
App de cienciaes en apple store YouTube CienciaEs
———- O ———-



feed completo
Suscribase a nuestros programas






Locations of visitors to this page