Cienciaes.com

Quilo de Ciencia podcast - cienciaes.com suscripción

Quilo de Ciencia

El quilo, con “q” es el líquido formado en el duodeno (intestino delgado) por bilis, jugo pancreático y lípidos emulsionados resultado de la digestión de los alimentos ingeridos. En el podcast Quilo de Ciencia, realizado por el profesor Jorge Laborda, intentamos “digerir” para el oyente los kilos de ciencia que se generan cada semana y que se publican en las revistas especializadas de mayor impacto científico. Los temas son, por consiguiente variados, pero esperamos que siempre resulten interesantes, amenos, y, en todo caso, nunca indigestos.

Ministerio de Ciencia e Innovación

Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología

Universidad de Castilla - La Mancha

Nuestros hirvientes ancestros

Hirvientes ancestros - Quilo de Ciencia podcast - Cienciaes.com

Los organismos primitivos vivían a temperaturas muy elevadas

El origen de la vida y su evolución en los inicios continúan siendo unos de los misterios más importantes de la ciencia. Hace unos años, un grupo de investigadores publicó en la revista Nature un trabajo en el que se sugería que las primeras moléculas reproductoras surgidas en la Tierra primitiva se reprodujeron en burbujas de agua rodeadas de hielo, es decir, a bajas temperaturas. La baja temperatura parece una condición razonable para permitir la estabilidad de las moléculas y que estas no se degraden, se rompan o se modifiquen de manera perjudicial.

No obstante, una cosa son las condiciones necesarias para el origen y reproducción de las primeras moléculas que puedan, a lo largo de los eones, dar origen a la vida, y otra muy distinta es si una vez surgido el primer organismo vivo y una vez puesto en marcha el proceso de la evolución, esta no favoreció a aquellos organismos capaces de reproducirse mejor a temperaturas más altas, dado el elevado nivel de volcanismo del planeta por aquellos tempranos años. Recordemos que hoy existen microorganismos termófilos, que pueden vivir a temperaturas superiores a los 70ºC, por ejemplo los que viven en las aguas termales del Parque Nacional de Yellowstone, en los EE.UU.

Los científicos que estudian estas cuestiones han concluido que todos los organismos vivos hoy poseen un último ancestro común universal. ¿Qué características tenía ese organismo? ¿Vivía mejor a temperaturas elevadas?

Proteínas ancestrales resucitadas

Para intentar averiguarlo, se han llevado a cabo estudios con los organismos considerados los más primitivos que existen en la actualidad: las bacterias y las llamadas arqueobacterias, organismos procariotas (sin núcleo celular) similares a las bacterias, pero que representan por sí mismos uno de los tres dominios vivos independientes, junto con las primeras y los organismos eucariotas (cuyas células poseen un núcleo). Los análisis de algunas secuencias de ADN de estos organismos y la similitud entre las de unos y otros indica que los organismos capaces de vivir en aguas a elevadas temperaturas son los más primitivos y, probablemente, de ellos desciendan todos los demás.

Sin embargo, aunque estos análisis son sugerentes, no demuestran nada. Para demostrar algo es siempre necesario en biología o bien evidencia experimental o bien observación precisa. Obviamente, no podemos desplazarnos miles de años hacia el pasado, en una u otra máquina del tiempo, para estudiar con la moderna tecnología las características de los organismos más primitivos. Tampoco podemos resucitarlos hoy y hacerlos crecer en el laboratorio para su estudio. La ciencia y la tecnología son poderosas, pero no tanto.

¿No tanto? Bueno, no tanto, pero tampoco tan poco. Los científicos saben hoy que la información sobre, por ejemplo, cómo eran muchos genes ancestrales puede ser deducida a partir del análisis de los genes actuales de los microorganismos descendientes del organismo primigenio. Del estudio de las mutaciones sufridas por unos y por otros de sus descendientes a lo largo de la evolución, puede derivarse la secuencia de letras de un gen original del que derivan todos los de la actualidad.

Más interesante aún: Una vez deducida esa secuencia de letras primigenia, podemos hoy, por medios químicos, sintetizar el gen ancestral. Este gen, introducido en una bacteria actual, producirá una proteína idéntica a la proteína primitiva, la cual podrá ser estudiada y analizada con las técnicas modernas. En otras palabras, si no podemos resucitar a todo un microorganismo primitivo, sí podemos resucitar algunos de sus genes y proteínas, y estudiarlas.

Vida escalfada

Investigadores de la Facultad de Farmacia y Biología de la Universidad de Tokio han llevado a cabo así la resurrección de un gen y de su proteína ancestral, un enzima muy importante que participa en el metabolismo energético y se encuentra presente en todos los organismos, por primitivos que sean. Una vez resucitado este gen, han producido la proteína en el laboratorio y han analizado sus propiedades. En particular, han analizado si esta proteína ancestral era capaz de funcionar a elevadas temperaturas, lo que indicaría que el microorganismo ancestral que la utilizaba vivía igualmente a esas temperaturas.

Los resultados obtenidos, publicados en la revista Proceedings de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos, indican que la proteína ancestral resucitada es muy estable a altas temperaturas. Esta estabilidad se mantiene incluso en otras variantes de la proteína generadas por mutación a partir de esta, que intentan así expandir las posibilidades de proteínas ancestrales existentes por aquellos tiempos.

Así pues, parece que nuestro ancestro común, el organismo del cual derivan hoy todos los organismos del planeta Tierra, vivía escalfado, en aguas termales a temperaturas de entre 80 y 95 ºC. A partir de ese entorno, los organismos se adaptaron a vivir en condiciones de temperaturas más suaves.

Estos interesantes descubrimientos consiguen que miremos con nuevos ojos a los microorganismos que viven hoy en aguas termales, como los que me refería arriba, y que parecen constituir una curiosa anomalía para la vida. Resulta ahora que los anómalos somos, tal vez, nosotros, organismos adaptados a la vida a solo unos fríos 37ºC. Ellos continuaron fieles a las tradiciones vitales más ancestrales que incluyen –quien lo hubiera pensado– vivir la vida en agua prácticamente hirviendo.

OBRAS DE JORGE LABORDA.

Una Luna, una civilización. Por qué la Luna nos dice que estamos solos en el Universo

One Moon one civilization why the Moon tells us we are alone in the universe

Adenio Fidelio

El embudo de la inteligencia y otros ensayos


Botón de donación

Colabora con CienciaEs.com

20.924.797
audios servidos.

Agradecemos la donación de:

María Luisa Alvarez-Quiñones Sanz
(Valladolid)

Gemma Torres
(San Sebastián, Guipuzcoa)

Jorge Echevarria
(Barcelona)

Anónimo
“Gracias por el esfuerzo.”
(México)

Leon Torres
“No hay podcast que no escuchemos y les estamos agradecidos por compartir todas esas noticias y novedades con todos nosotros. ¡Nos quedamos a la espera del próximo programa! ¡Muy buena ciencia a todo el equipo de CienciaEs.com!”
(Buenos Aires, Argentina)

Josu Martin Ugarte
“Gracias por tantas horas juntos” (Barakaldo Bizkaia)

Anna Andrés Ribas
“Hablando con Científicos”

Anónimo
(Madrid)

Ramón Baltasar de Bernardo Hernán

Antonio Urquiza Angulo
“Enhorabuena por esos 20 millones, Son el resultado de un gran trabajo.”
(Laredo, Cantabria)

Carlos Herrero Holguera
“Gracias”
(Alicante)

Fernando David Antoniou García
“Muchas gracias por un estupendo podcast.”
(Puerto de la cruz, Santa Cruz de Tenerife)

Javier Díaz Carballeira
“Aunque demasiado espaciada en el tiempo, hago una segunda donación, es modesta, merecéis mucho más. Me hacéis feliz.”
(Jetafe, Madrid)

Juan Pérez Carrillo
“ Brindo con más de veinte millones de chupitos de CIENCIA

Antonio Lalaguna
“Hago esta donación en nombre de mi hijo Martín L”

José María Gil Montano

Leon Torres
“Quiero aprovechar para felicitarlos a todos por los 20 millones de audios servidos. Que gran trabajo están realizando todos.”
(Ciudad de Buenos Aires, Argentina)

Julio Fernando García Vicente
(Santa Marta de Tormes, Salamanca)

Rick Fleeter
(Charlestown, RI, Estados Unidos)

Enrique González González
“Gracias por estos 20 millones de audios y muchas gracias por vuestro trabajo. Es un placer escucharos.”
(Villanueva de la Cañada, Madrid)

José Manuel Olmedo López

Artesanía Terbotanic
“Para que sigáis divulgando ciencia.”
(Calatayud, Zaragoza)

Mauricio Castaño Rubiano
“Gracias por tantos ratos de ciencia. Gracias a vosotros aprendo todos los días algo más. Gracias de corazón.”
(Sevilla)

Josu Martin Ugarte
“Gracias por tantas horas juntos” (Barakaldo, Bizkaia)

Jose Luis Sánchez Lozano
“Muchas gracias por vuestro trabajo en la difusión de la ciencia al que quiero contribuir de la forma que me es posible, con una pequeña donación.”
(Miguelturra, Ciudad Real)

Anónimo
“El especial de 20 millones de audios me ha dejado con la boca abierta. ¡Colosal!”
(Cádiz)

———- O ———-
App CienciaEs Android
App CienciaEs
App de cienciaes en apple store
———- O ———-



feed completo
Suscribase a nuestros programas






Locations of visitors to this page