Cienciaes.com

Quilo de Ciencia podcast - cienciaes.com suscripción

Quilo de Ciencia

El quilo, con “q” es el líquido formado en el duodeno (intestino delgado) por bilis, jugo pancreático y lípidos emulsionados resultado de la digestión de los alimentos ingeridos. En el podcast Quilo de Ciencia, realizado por el profesor Jorge Laborda, intentamos “digerir” para el oyente los kilos de ciencia que se generan cada semana y que se publican en las revistas especializadas de mayor impacto científico. Los temas son, por consiguiente variados, pero esperamos que siempre resulten interesantes, amenos, y, en todo caso, nunca indigestos.

La ulcerante verdad sobre Helicobacter

Helicobacter  pylori - Quilo de Ciencia podcast - CienciaEs.com
“La bacteria quizás afectaba al mecanismo de cicatrización y causaba así una úlcera”

Una de mis viejas amigas es la bacteria Helicobacter pylori, de la que hemos hablado en varias ocasiones. Esta bacteria es una de mis favoritas porque el descubrimiento de que es la principal causante de úlceras de estómago e intestino –de duodeno, para ser precisos– llevó a ganar el premio Nobel de Fisiología y Medicina en 2005 a sus descubridores, los médicos australianos Robin Warren y Barry Marshal.

Helicobacter vive preferentemente en el medio ácido y hostil del estómago, por lo que ha desarrollado varias estrategias para sobrevivir en él. Una de ellas es el empleo de la urea, relativamente abundante en saliva y líquido estomacal, como materia prima para transformarla en dióxido de carbono y amoniaco. Este último es una base que neutraliza el ácido del estómago justo alrededor de estas bacterias, lo que evita su digestión. Además, la forma en sacacorchos de estas bacterias (de ahí su bonito nombre de Helicobacter) les permite penetrar la mucosidad intestinal y protegerse en su interior. Por si fuera poco, Helicobacter ha aprendido también a manipular al sistema inmune y evitar ser atacada por el mismo.

Sin embargo, creámoslo o no, la manera en que Helicobacter pylori causa las tan temidas úlceras y problemas estomacales que la han hecho famosa no estaba todavía esclarecida. Un grupo de investigadores de las Universidades de Cincinnati y de California, en EE.UU., han abordado esta cuestión y publican sus conclusiones en la revista PLOS Pathogens.

Los investigadores también sabían, como probablemente sabe todo el mundo, que una úlcera es una herida que no se cierra. Debido a su tamaño microscópico, los investigadores se dijeron que Helicobacter probablemente no era la causa directa de heridas o daño en la pared y mucosa estomacales. No obstante, su hipótesis era que una vez causado un daño, o abierta una pequeña herida, la bacteria quizás afectaba al mecanismo de cicatrización y causaba así una úlcera.

Los científicos indujeron pequeñas lesiones en el estómago de ratones bajo anestesia mediante tratamiento con ácido acético –el mismo presente de forma diluida en el vinagre– y observaron el comportamiento de Helicobacter pylori en esas condiciones. Observaron que las bacterias se dirigían con rapidez a la lesión y la colonizaban, interfiriendo con su cicatrización. El mismo fenómeno puede suceder en el estómago humano, aunque en este caso las lesiones suelen estar causadas no por el vinagre, sino por el tabaco, excesivo contenido de sal en nuestros platos, o algunos fármacos, como la aspirina.

AHONDAR EN LA HERIDA

Claro, las bacterias no tienen ojos y no pueden ver las heridas, por lo que, para alcanzarlas, lo más probable es que detecten algunas sustancias químicas que estas liberan y que les permiten dirigirse hacia ellas. Para comprobar si esto es lo que sucede, los investigadores estudiaron el comportamiento de Helicobacter en ratones que sufrían de úlceras estomacales mayores y ya establecidas antes de que los animales fueran infectados de forma experimental con Helicobacter. De nuevo, la bacteria se dirigió hacia las úlceras y las colonizó con mucha mayor preferencia que otras zonas del estómago. Una vez colonizada, la úlcera no puede cicatrizar y la bacteria sigue reproduciéndose en ella.

Estos datos indican que Helicobacter, en efecto, está equipada con una maquinaria bioquímica que no solo le permite detectar algunas de las sustancias secretadas por las heridas del estómago y duodeno, sino que le permite igualmente “nadar” hacia ellas por un procedimiento llamado quimiotáxis, que es empleado en general por las bacterias para encontrar alimento y dirigirse hacia la zona de mayor concentración en el medio de moléculas nutritivas, como la glucosa.

Por otra parte, estos nuevos datos también iluminan el hecho conocido de que la infección crónica por esta bacteria no solo puede causar úlceras, sino, lo que es más grave, también tumores estomacales. Curiosamente, hace unos años se descubrió que estos tumores no están formados por células del estómago, sino por células del sistema inmune. Y es que ciertas células del sistema inmune son fundamentales para que las heridas cicatricen. La interferencia con el proceso de cicatrización causada por Helicobacter, por mecanismos aún desconocidos, mantiene a la herida estomacal abierta, por lo que algunas de las células activadas del sistema inmune que actúan para intentar cerrar la úlcera pueden convertirse en tumorales. Es también conocido que estos tumores desaparecen solos si Helicobacter es erradicada del estómago de los pacientes mediante el tratamiento con antibióticos, por lo que tal vez alguna sustancia producida por la bacteria es la responsable de la inducción y mantenimiento del tumor.

Estos nuevos datos sobre el comportamiento de esta bacteria abren ahora la puerta a nuevas investigaciones que quizás permitan luchar mejor contra ella. Por ejemplo, averiguar qué sustancias secretadas por las úlceras atraen a Helicobacter permitirá tal vez desarrollar nuevos fármacos para evitar esta atracción y favorecer que la úlcera cicatrice al no permitir que Helicobacter la colonice. Igualmente, averiguar cómo Helicobacter interfiere con la cicatrización podrá permitir intervenir sobre este proceso para impedirlo y favorecer el cierre de las úlceras. Los investigadores están ya estudiando variantes de la bacteria con mutaciones en genes que tal vez sean necesarios para todos estos procesos, lo que puede permitir el descubrimiento de qué genes son los responsables y avanzar en el desarrollo de nuevos fármacos para frenar el avance de esta ulcerante bacteria.

NUEVA OBRA DE JORGE LABORDA.

Se puede adquirir aquí:

Circunstancias encadenadas. Ed. Lulu

Circunstancias encadenadas. Amazon

Otras obras de Jorge Laborda

Una Luna, una civilización. Por qué la Luna nos dice que estamos solos en el Universo

One Moon one civilization why the Moon tells us we are alone in the universe

Adenio Fidelio

El embudo de la inteligencia y otros ensayos


Botón de donación
Hace 11 años que levantamos el vuelo y queremos seguir volando. Apoya a CienciaEs haciéndote MECENAS con una donación periódica o puntual.
Colabore con CienciaEs.com - Ciencia para Escuchar
33,4 millones de audios servidos desde 2009

Agradecemos la donación de:

Fernando de Bayon Mecenas

Manuel Torres Sevilla Mecenas

Timoteo Jesús Colomino
“Apoyo a la ciencia” Mecenas

Daniel César Román Mecenas

Eva Morales Galindo
Mecenas

Sergio Requena
“!Muchos abrazos! ¿Qué os parece hacer un programa sobre el deporte de la escalada en clave científica?”
Mecenas

José Luis Sánchez Lozano
Mecenas

Ignacio Arregui
Mecenas

Fernando Antonio Navarrete Porta
Mecenas

David Valentín Puertas de la Plaza
Mecenas

Sebastián Ulises Abdel Aguiar
Mecenas

Susana Larrucea Mecenas

José Luis Orive Anda
“Agradecimiento” Mecenas

Carlos Serrano
Mecenas

Rubén Barrante
Mecenas

Diego Jesús Rosa Gil
“Muchas gracias por vuestros programas*
Mecenas

Celestino Montoza Jarque
“Ni el ERTE, ni pagar a hacienda ha evitado mi humilde donativo para agradeceros el conocimiento que ofrecéis.”
Mecenas

JMiguel Zubillaga Veramend
Mecenas

Juan Luis Jimeno Higuero
Mecenas

Marlon Laguna
Mecenas

Rosangel Tejeda Mecenas

Anónimo
“Reciban saludos y gratitud enviados desde México. Gracias por su continuado esfuerzo.”
Mecenas

Luis Fernando García Álvarez Mecenas

Emilio Pérez Mayuet
“Gracias por vuestro trabajo” Mecenas

Daniel Pérez Alonso Mecenas

Ricardo Sacristán Laso
Mecenas

Jorge Olalla
Mecenas

Juan Cuadro Espada
Mecenas

Montserrat Pérez González
Mecenas

Federico Roviralta Pena
Mecenas

Benjamín Toral Fernández
Mecenas

Alberto Hernando Martínez
“Me quedo en casa escuchando Cienciaes”
Mecenas

Jesús Casero Manzanaro
“Seguir, por favor.”
Mecenas

Ramón Bernardo
Mecenas

Timoteo Jesús Colomino Ceprian
“Apoyo a la Ciencia”
Mecenas

Antonio Castro Casal
Mecenas

Daniel César Román Sáez
Mecenas

Miguel García Cordero
“Gracias por tanta horas de conocimiento y entretenimiento. No tengo palabras para agradeceros la dedicación y el esfuerzo que hacéis por mantener este proyecto. Me uno al grupo de amigos que colaboran a conseguirlo. Un fuerte abrazo a todos y en especial a ti Ángel.”
Mecenas

Javier Martin Ona
Mecenas

Carolina Ledesma Prieto
“Gracias por el trabajo que hacen”
Mecenas

Claudio Leon Delgado
Mecenas

José María Aritzeta Iraola
“Muchas gracias por enseñar y entretener. Me hacéis pasar muy buenos momentos”
Mecenas

———- O ———-
App CienciaEs Android
App CienciaEs
App de cienciaes en apple store YouTube CienciaEs
———- O ———-



feed completo
Suscribase a nuestros programas






Locations of visitors to this page