Cienciaes.com

Quilo de Ciencia podcast - cienciaes.com suscripción

Quilo de Ciencia

El quilo, con “q” es el líquido formado en el duodeno (intestino delgado) por bilis, jugo pancreático y lípidos emulsionados resultado de la digestión de los alimentos ingeridos. En el podcast Quilo de Ciencia, realizado por el profesor Jorge Laborda, intentamos “digerir” para el oyente los kilos de ciencia que se generan cada semana y que se publican en las revistas especializadas de mayor impacto científico. Los temas son, por consiguiente variados, pero esperamos que siempre resulten interesantes, amenos, y, en todo caso, nunca indigestos.

La epigenética memoria de la mama es la leche

La epigenética memoria de la mama es la leche _ Quilo de Ciencia podcast - CienciaEs.com

Se trataría de una “memoria mamaria”, similar a la memoria inmunológica que inducen las vacunas

El embarazo y el nacimiento son unos de esos milagros de la Naturaleza que, por cotidiano, parecen lo más normal del mundo. Sin embargo, los millones de procesos moleculares que tienen lugar para convertir a una sola célula –el óvulo fecundado- en un ser humano completo son… bueno, no se me ocurren calificativos adecuados para acercarme a describirlos.

No menos fascinante resulta que, durante el embarazo, no solo los órganos de la madre necesarios para el desarrollo fetal sufren espectaculares cambios, sino también órganos imprescindibles –al menos hasta la invención del biberón– para mantener con vida al recién nacido. En los mamíferos, las glándulas mamarias deben desarrollarse y prepararse para producir leche tras el nacimiento. Las mamas, como todos los demás órganos, están formadas por células y, si han de desarrollarse, son las células las que deben crecer de manera organizada y fabricar leche, lo que antes del nacimiento no sucedía. ¿Cómo se enteran las células de la mama de lo que está sucediendo en el cuerpo de la futura madre? ¿Qué les comunica la información y órdenes necesarias para cambiar su comportamiento, multiplicarse, comunicarse con otras células similares y formar todas las estructuras mamarias encargadas de generar leche y secretarla al exterior? Probablemente ya lo sepa: son hormonas.

Tres tipos de hormonas participan en el desarrollo mamario previo a la lactación: la prolactina, los estrógenos y la progesterona. La acción de estas hormonas no tiene nada de mágico y sí mucho de molecular. Como sucede con todas las demás hormonas, estas son detectadas por una proteína receptora, particular de cada hormona o familia de ellas, la cual es así activada y puede ahora modificar el funcionamiento de determinados genes.

Son los genes los que contienen la información para fabricar las proteínas, las cuales funcionan como piezas de las maquinarias celulares que permiten la reproducción, la comunicación con otras células y, en el caso de las células mamarias, la producción de los componentes de la leche. Los genes suelen estar “apagados” cuando no son necesarios, y solo se “encienden” cuando es preciso. Pues bien, son las hormonas mencionadas las moléculas que comunican la información a las células de la mama sobre los cambios que están sucediendo durante el embarazo. Las células mamarias cambian así el funcionamiento de sus genes y “encienden” los necesarios, lo que las prepara para la generación y secreción de leche.

Recuerdos de la lactancia

Sin embargo, el funcionamiento de la glándula mamaria guardaba aún curiosos misterios por desvelar. Uno de ellos era por qué las madres primerizas tienen más dificultades en dar de mamar a sus hijos y producir suficiente leche que las madres que han tenido ya un hijo. Es posible, querida lectora, que si es usted madre de más de un hijo haya experimentado lo que digo.

Como es normal en ciencia, para explicar los hechos de la Naturaleza se emiten hipótesis explicativas que luego hay que intentar demostrar. En este caso, se ha sugerido tanto que la secreción de hormonas que afectan al desarrollo mamario es mayor en sucesivos embarazos, como que la glándula mamaria es más sensible a la acción de las hormonas, aunque estas no se produzcan en mayor cantidad.

Investigadores del Laboratorio Cold Spring Harbor, en Nueva York, exploran ahora en ratones de laboratorio la posibilidad de si las células de la mama no podrían tal vez recordar que una vez ya tuvieron que desarrollarse y producir leche, por lo que la segunda vez, y veces sucesivas, realizarían este proceso con más alegría y facilidad. Se trataría de una “memoria mamaria”, similar a la memoria inmunológica que inducen las vacunas.

Aunque puede parecer misteriosa, la memoria inmunológica se produce porque las células memoria, que una vez lucharon contra un microrganismo y lo vencieron, han cambiado el funcionamiento de los genes con respecto a la célula original y ahora este funcionamiento las hace más sensibles a la presencia del mismo microorganismo. Si se lo encuentran de nuevo, lo matarán con más facilidad. Igualmente, si las células mamarias recordaran que una vez ya produjeron leche, lo harían gracias a cambios en el funcionamiento de sus genes.

Los investigadores exploran por ello los cambios en el ADN que pudieran afectar al funcionamiento de los genes de las células mamarias de ratoncillas de laboratorio que ya han sido madres. Los cambios de los que hablamos aquí no son mutaciones, es decir, no son modificaciones de la información contenida en el ADN, sino cambios químicos que modifican el acceso de las proteínas necesarias para que los genes funcionen, o sea, para que la información genética se exprese en el mundo real. Estos cambios se denominan modificaciones epigenéticas (epi, sobre), de los que el más importante es la metilación, es decir, la adición de moléculas similares al gas metano al ADN. Esta adición cambia las propiedades químicas del ADN y modifica con ello el funcionamiento de los genes.

Los investigadores descubren importantes cambios epigenéticos en el ADN de las células mamarias que ya produjeron leche una vez, los cuales facilitan su sensibilidad a las hormonas, es decir, que estas pongan en marcha los genes necesarios para desarrollar de nuevo la mama y generar leche. Resulta pues cierto que las células mamarias se acuerdan de que ya una vez produjeron leche. Esta memoria se guarda en sus genes mediante modificaciones epigenéticas. Para mí, esto es, tengo que decirlo, la leche.

Referencia:

dos Santos et al., An Epigenetic Memory of Pregnancy in the Mouse Mammary Gland, Cell Reports (2015), http://dx.doi.org/10.1016/j.celrep.2015.04.015.


Botón de donación
Hace 11 años que levantamos el vuelo y queremos seguir volando. Apoya a CienciaEs haciéndote MECENAS con una donación periódica o puntual.
Colabore con CienciaEs.com - Ciencia para Escuchar
32,5 millones de audios servidos desde 2009

Agradecemos la donación de:

Maria Angélica Matus González
Mecenas

Joe Red
Mecenas

Marlon Montalban
“Es un minúsculo aporte para tan gran esfuerzo, pero, es de todo corazón, para que puedan seguir divulgando la ciencia.” Mecenas

Angel Manuel Delgado Espina
Mecenas

Alberto Hernando Martínez
“¡Que vuelva Ulises!”
Mecenas

Víctor Moral
Mecenas

Antonio González
Mecenas

Daniel César Román Saez
Mecenas

Ferran Casarramona Flanquer
“Seguid con vuestro excelente cometido.”
Mecenas

Juan Adan Castillo
Mecenas

Jose María Torres Castillo
“Para que la Ciencia nunca pare de difundirse. Muchísimas gracias.”
Mecenas

Enrique Fernández Alcázar
“Ánimo y seguid así. “
Mecenas

Luis Manuel Blasco Pérez
Mecenas

Carlos Serrano
Mecenas

Daniel Maranillo
“Para mi es un placer escuchar vuestros podcasts al tiempo que realizo una caminata por el campo. Os animo a que continuéis y ojalá estos programas de divulgación estuviesen más extendidos en otros medios de comunicación, como la televisión y los dibujos animados para niños pequeños. Un saludo y muchas gracias por vuestra labor. “
Mecenas

Celestino Montoza Jarque
“Creemos entre todos un mundo mejor, gracias CienciaEs”
Mecenas

Pedro López Burruezo
Mecenas

Juan Cuadro Espada
Mecenas

Ricardo Vázquez Prada
“Muchas, muchas, muchas gracias por tantas y tantas horas de conocimiento. Mucho ánimo y seguir así.”
Mecenas

Sergio Requena
“Un abrazo hermanxs de corazón e intelecto”
Mecenas

Juan Antonio Mendoza
“Once años… madre mía!! Si parece que fue ayer lo de vanguardia de la ciencia en radio exterior…
Muchísimas gracias Ángel, yo de mayor quiero ser como tú!!Un abrazo fuerte para todos!!”
Mecenas

Miguel Achiaga
“Muchas gracias por vuestra dedicación desinteresada y por la enorme calidad de vuestro trabajo!”
Mecenas

David Marcos
Mecenas

Alberto José González Vázquez
Mecenas

Jesús López Tapia
“Querido Ángel me siento muy honrado de pertenecer a esta comunidad. Gracias por vuestro trabajo.”
Mecenas

Fernando Alejandro Medina Vivanco
Mecenas

Daniel Pérez Alonso
Mecenas

Anónimo
“Una pequeña muestra de gratitud en esta ocasión tan especial: ¡Once años de cienciaes. com! Felicidades y nuestro reconocimiento ante su prolongado esfuerzo. ¡Enhorabuena!”
Mecenas

Sylvio Bisson
Mecenas

Miguel Ángel Achiaga Sánchez
Mecenas

César Cavazos
Mecenas

Llanos Martínez Fernández
“Gracias por la ciencia, espero ayudar”
Mecenas

Miguel Fernández
Mecenas

Talia Carmona Robles
Mecenas

Jesús Casero Manzanero
“Seguid, por favor”
Mecenas

Ramón Baltasar de Bernardo Hernán
Mecenas

Carlos Francisco Mingol
“Mi humilde aportación para que nunca dejéis de divulgar la ciencia. “
Mecenas

Emilio Madrigal Martín
Mecenas

Julio Ibarrola
Mecenas

Josué Castillo Bustamante
Mecenas

Jesus Martin Pego Nuñez
Mecenas

Vicente Llorens Mari
Mecenas

Carlos González Spinola
“Enhorabuena por el podcast!!”
Mecenas

Marian Gutiérrez y Miguel Angel Riaza
“Gracias por compartir la Ciencia.”
Mecenas

Roberto Merino Jiménez
“Enhorabuena y gracias por vuestra magnifica labor.”
Mecenas

Timoteo Jesús Colomino Ceprian
“Apoyo a la ciencia.”
Mecenas

———- O ———-
App CienciaEs Android
App CienciaEs
App de cienciaes en apple store YouTube CienciaEs
———- O ———-



feed completo
Suscribase a nuestros programas






Locations of visitors to this page