Cienciaes.com

Ciencia Nuestra de Cada Día podcast - cienciaes.com suscripción

Ciencia Nuestra de cada Día

La Naturaleza nos sorprende cada instante con multitud de fenómenos que despiertan nuestra curiosidad. La Ciencia Nuestra de Cada Día es un espacio en el que Ángel Rodríguez Lozano nos incita a mirar a nuestro alrededor y descubrir fenómenos cotidianos que tienen explicación a la luz de la ciencia.

¿Por qué lloramos al cortar una cebolla?

cebollas y lágrimas - La Ciencia Nuestra de Cada Día

Hay dos factores que entran en juego en esta historia, como es lógico, por un lado, los ojos y, más concretamente, la parte de los ojos que nos ocupa, el aparato que genera las lágrimas y, por supuesto, la cebolla, que tiene su propia forma de ser.

Primero las lágrimas. El cuerpo humano genera las lágrimas en dos glándulas que están situadas encima de cada ojo. Estas glándulas lacrimales crean y liberan a la superficie del ojo un fluido formado, fundamentalmente, por agua con una cantidad de sal disuelta, por eso las lágrimas son saladas. Curiosamente se ha comprobado que la salinidad de las lágrimas es aproximadamente la misma que la del agua de los océanos, algo que, según algunos, es una reminiscencia de que nuestros remotos ancestros salieron del mar. Además de esos dos ingredientes principales, las lágrimas contienen lisocima, un producto antibiótico, mucus y anticuerpos para proteger el ojo de las invasiones externas. Básicamente ése es el cometido principal de las lágrimas: proteger el ojo de las agresiones externas, mantenerlo húmedo, lubricado y en óptimas condiciones.

¿Qué sucede cuando algún cuerpo extraño llega al ojo? Muy simple: lo intentamos eliminar a base de lágrimas. Las lágrimas arrastran el polvo y las sustancias irritantes diluyéndolas y expulsándolas fuera del ojo.

Ha llegado la hora de cortar una cebolla.
Curiosamente, el proceso mediante el cual nos hace llorar una cebolla fue descubierto hace pocos años, en el 2002 para ser exactos. Un investigador japonés, llamado Shinsuke Imai, logró desentrañar la cascada de reacciones químicas que tienen lugar al cortar una cebolla. Cuando la cebolla está entera no hay ningún problema, pero al cortarla el cuchillo rompe multitud de células, los fluidos de su interior se derraman y entran en contacto con el aire. Esos fluidos celulares están cargados de sustancias químicas, entre ellas, Imai descubrió una enzima a la que llamó “factor lacrimal sintasa”. Esta enzima desencadena una serie de reacciones químicas que transforman aminoácidos celulares en otros productos y en el proceso se genera una sustancia volátil, llamada Sin-Propantial-S-óxido, que es rica en azufre e impregna el ambiente. Entre las muchas habilidades de este producto está la de combinarse con el agua.

El resto se lo pueden imaginar. El gas impregna el aire y entra en contacto con el agua que mantiene los ojos permanentemente húmedos. Entonces se produce una combinación química que da como resultado sustancias como el propanol y el ácido sulfúrico, entre otras. El ácido sulfúrico es irritante y los ojos se defienden de él haciendo todo lo posible por diluirlo ¿y cómo se hace eso?, pues muy simple, añadiendo más agua, o lo que es lo mismo, con lágrimas. Así pues, son en última instancia los compuestos de azufre los que nos hacen llorar desconsoladamente cada vez que partimos una cebolla.

Para evitar la irritación y el lagrimeo se sugieren varias fórmulas: humedecer la cebolla con agua y mantenerla húmeda mientras se parte para que las reacciones se produzcan con el agua que la cubre y no llegue a nuestros ojos, también se aconseja respirar por la boca para evitar que los vapores lleguen a los ojos. Son remedios caseros que no solucionan totalmente el problema, pero ayudan.

Es cierto que también existen variedades de cebolla que tienen menos problemas con las lágrimas, algunas porque se cultivan en terrenos pobres en azufre y otras porque, probablemente, han sufrido alguna mutación que ha disminuido el proceso. La biotecnología dio un paso más en el año 2008, con la creación de una cebolla transgénica que no hace llorar. En un artículo publicado en Nature, el investigador neozelandés Collin Eady, junto a Shinsuke Imai y otros científicos, explicaron cómo habían desactivado el gen de la enzima que provoca el lagrimeo dando lugar a la cebolla sin lágrimas.


Botón de donación
Hace 11 años que levantamos el vuelo y queremos seguir volando. Apoya a CienciaEs haciéndote MECENAS con una donación periódica o puntual.
Colabore con CienciaEs.com - Ciencia para Escuchar
33,4 millones de audios servidos desde 2009

Agradecemos la donación de:

Fernando de Bayon Mecenas

Manuel Torres Sevilla Mecenas

Timoteo Jesús Colomino
“Apoyo a la ciencia” Mecenas

Daniel César Román Mecenas

Eva Morales Galindo
Mecenas

Sergio Requena
“!Muchos abrazos! ¿Qué os parece hacer un programa sobre el deporte de la escalada en clave científica?”
Mecenas

José Luis Sánchez Lozano
Mecenas

Ignacio Arregui
Mecenas

Fernando Antonio Navarrete Porta
Mecenas

David Valentín Puertas de la Plaza
Mecenas

Sebastián Ulises Abdel Aguiar
Mecenas

Susana Larrucea Mecenas

José Luis Orive Anda
“Agradecimiento” Mecenas

Carlos Serrano
Mecenas

Rubén Barrante
Mecenas

Diego Jesús Rosa Gil
“Muchas gracias por vuestros programas*
Mecenas

Celestino Montoza Jarque
“Ni el ERTE, ni pagar a hacienda ha evitado mi humilde donativo para agradeceros el conocimiento que ofrecéis.”
Mecenas

JMiguel Zubillaga Veramend
Mecenas

Juan Luis Jimeno Higuero
Mecenas

Marlon Laguna
Mecenas

Rosangel Tejeda Mecenas

Anónimo
“Reciban saludos y gratitud enviados desde México. Gracias por su continuado esfuerzo.”
Mecenas

Luis Fernando García Álvarez Mecenas

Emilio Pérez Mayuet
“Gracias por vuestro trabajo” Mecenas

Daniel Pérez Alonso Mecenas

Ricardo Sacristán Laso
Mecenas

Jorge Olalla
Mecenas

Juan Cuadro Espada
Mecenas

Montserrat Pérez González
Mecenas

Federico Roviralta Pena
Mecenas

Benjamín Toral Fernández
Mecenas

Alberto Hernando Martínez
“Me quedo en casa escuchando Cienciaes”
Mecenas

Jesús Casero Manzanaro
“Seguir, por favor.”
Mecenas

Ramón Bernardo
Mecenas

Timoteo Jesús Colomino Ceprian
“Apoyo a la Ciencia”
Mecenas

Antonio Castro Casal
Mecenas

Daniel César Román Sáez
Mecenas

Miguel García Cordero
“Gracias por tanta horas de conocimiento y entretenimiento. No tengo palabras para agradeceros la dedicación y el esfuerzo que hacéis por mantener este proyecto. Me uno al grupo de amigos que colaboran a conseguirlo. Un fuerte abrazo a todos y en especial a ti Ángel.”
Mecenas

Javier Martin Ona
Mecenas

Carolina Ledesma Prieto
“Gracias por el trabajo que hacen”
Mecenas

Claudio Leon Delgado
Mecenas

José María Aritzeta Iraola
“Muchas gracias por enseñar y entretener. Me hacéis pasar muy buenos momentos”
Mecenas

———- O ———-
App CienciaEs Android
App CienciaEs
App de cienciaes en apple store YouTube CienciaEs
———- O ———-



feed completo
Suscribase a nuestros programas






Locations of visitors to this page