Cienciaes.com

Seis patas tiene la vida podcast- cienciaes.com suscripción

Seis patas tiene la vida

Los insectos están en todos los sitios, desde los polos hasta el ecuador, desde el nivel del mar hasta las más elevadas cumbres. Llevan en la Tierra más de 400 millones de años y son tan abundantes y tan diversos que nadie sabe a ciencia cierta cuántas especies pueden existir. Adentrarse en este fascinante mundo de animales de seis patas requiere la ayuda de un buen guía: Don José Rafael Esteban Durán, entomólogo.
Luciérnagas-Seis patas tiene la vida-cienciaes.comLuciérnagas-Seis patas tiene la vida-cienciaes.comLuciérnagas-Seis patas tiene la vida-cienciaes.comMosca telescopio-Seis patas tiene la vidaMosca telescopio-Seis patas tiene la vidaMosca telescopio-Seis patas tiene la vidaInsecto hoja-Seis patas tiene la vidaInsecto hoja-Seis patas tiene la vidaInsecto hoja-Seis patas tiene la vidaInsecto hoja-Seis patas tiene la vidaInsecto hoja-Seis patas tiene la vidaInsecto hoja-Seis patas tiene la vidaInsecto hoja-Seis patas tiene la vidaCosmisoma titania - Seis Patas tiene la Vida - Cienciaes.com

Estrellas y telescopios

Luciérnagas - Seis Patas tiene la Vida - Cienciaes.com

Algunas noches, especialmente de verano, ciertos lugares de la Tierra se pueblan de diminutos puntos de luz de hermosos colores que compiten en belleza con la luz de las estrellas. Esas luces nacen en los cuerpos de las luciérnagas, que inician así el cortejo que les permite perpetuar su especie. Y, ya que hablamos de estrellas, el entomólogo José Rafael Esteban Durán nos presenta hoy a la mosca telescopio y otros insectos de cuyos nombres son un índice de su extraordinaria rareza.

Luces de amor y de guerra

Una noche despejada de verano, en el campo, lejos de las deslumbrantes luces urbanas, hay lugares en los que la tierra se puebla de puntos luminosos que compiten con la luz de las estrellas. Son hembras de luciérnagas que escalan los tallos de hierba y encienden sus cuerpos con una luz verdosa que proporciona al entorno un halo fantasmal. Volando en la oscuridad, los machos responden con su propio mensaje de luz y se acercan rápidamente atraídos por la llamada del amor.
Las luciérnagas son escarabajos de la familia Lampyridae, unos insectos que inventaron las comunicaciones luminosas millones de años antes de que el ser humano existiera.

Se han descrito más de 2.000 especies y abundan en todos los continentes. Hay especies que emiten flashes siguiendo su propio código, otras se iluminan con una luz continua, los hay, como los de la familia Peroptyx, abundantes en el Asia tropical, que sincronizan sus destellos e iluminan el ambiente con miles de puntos de luz verde amarillentos que se encienden y se apagan a la vez.
En todas las culturas hay historias inspiradas por el encanto de la luz de las luciérnagas, en Japón por ejemplo, son las representantes de las almas de los muertos.

Bioluminiscencia

Ahora estamos familiarizados con los diodos que emiten luz sin una elevación de la temperatura, sin embargo, la luz fría fue inventada por la naturaleza, un fenómeno que se denomina bioluminiscencia.

Las luciérnagas, en concreto, emiten la luz al oxidar una enzima de nombre “luciferasa” que emite luz cuando se combina con el oxígeno.
Las luciérnagas comienzan su vida en el suelo húmedo sobre el que han sido depositados los huevos. De ellos emergen las larvas, que son carnívoras y se alimentan de caracoles, babosas, lombrices y otros animales durante un periodo que, dependiendo de las especies, puede durar hasta dos años.

Llama la atención que las larvas, aparentemente indefensas, emitan un ligero resplandor que las hace visibles a los posibles depredadores. Sospechando que en ese comportamiento había gato encerrado, Albert Carlson, de la Universidad de Nueva York, le dio de comer larvas de luciérnaga a sus ratones de laboratorio. Los ratones que mordieron las larvas las soltaron inmediatamente y se restregaron violentamente el hocico con las patas delanteras. Estaba claro que no era plato de buen gusto, la naturaleza no hace locuras, tanto adultos como larvas exudan unas sustancias defensivas que afectan el corazón y son vomitivas para los depredadores. Los ratones no volvieron a acercarse a las larvas.

Cuando el insecto sufre la metamorfosis, el órgano luminoso se concentra en la superficie de los segmentos finales del abdomen.

En su fase adulta, la luciérnaga tiene una vida corta, entre una y cuatro semanas, y hay que potenciar al máximo los encuentros amorosos. Cada especie de luciérnaga controla la emisión de luz a su manera, emitiendo destellos que duran sólo una fracción de segundo y siguen su propio código. Un código conocido por los machos y hembras de la misma especie, para que no haya equivocaciones engorrosas.

Las hembras se quedan en tierra, haciéndose querer, y los machos vuelan y van emitiendo destellos mientras se desplazan por el aire con la esperanza de que alguna hembra responda a su llamada. Cuando la chica ve el destello de un posible compañero, apunta su linterna hacia él y le invita a unirse a ella. La cópula puede durar unos minutos o unas horas, según la especie. Una vez terminada, la hembra baja de su atalaya para depositar los huevos en el suelo y el macho emprende el vuelo con sus encantos encendidos en busca de otra hembra que ilumine su vida. La competencia es muy alta, cualquier noche de verano por cada hembra receptiva, hay decenas de machos en vuelo buscando una oportunidad para perpetuar sus genes.

Mujer Fatal

Contado así, parece que entre las luciérnagas todo es luz y armonía pero, como suele suceder, siempre hay una bestia negra. Ése poco tranquilizador nombre se le puede aplicar a las hembras de un conjunto de especies de luciérnagas americanas que pertenecen al género Photuris. La especie más estudiada, y más sorprendente, es la Photuris versicolor. Podríamos decir de ella que es fuerte, paciente, sabe idiomas y no duda en utilizar sus encantos para comerse a los incautos que atienden a su llamada. Una mujer fatal en toda regla.

Una hembra de Photuris versicolor tiene un tamaño de un par de centímetros. Como buen miembro de la familia de los escarabajos, tiene dos élitros o alas endurecidas y, como el resto de las luciérnagas, emite su mensaje de apareamiento mediante destellos de su luz verde amarillenta para atraer a los machos de su especie. La cópula sigue los parámetros de otras especies y, poco hace sospechar que, tres días después, vaya a sufrir una transformación digna de una película de terror. Deja de ser la dulce dama que ofrece la luz de sus encantos para convertirse en una depredadora insaciable. Durante la noche, espera pacientemente a que el macho de otra especie de luciérnagas distinta a la suya pase buscando a su media naranja. Cuando detecta uno, comienza a emitir sus destellos de luz, pero en lugar de emitir la señal propia de su especie, cambia el código y comienza a hablar en otro idioma, imitando a la hembra de la especie a la que pertenece el macho que se acerca. Cuando éste llega, en lugar del amor, encuentra la muerte.

Se ha comprobado que la hembra de Photuris versicolor es capaz de imitar el código de luz de al menos cinco especies distintas de luciérnagas. Las víctimas poco pueden hacer, saben que la competencia es muy alta y creyendo que la señal detectada pertenece a una hembra de su especie, caen en la trampa con facilidad.

Imitadores y aprovechados

No obstante, la guerra es la guerra, y hay especies de luciérnagas, víctimas de Photuris versicolor, que han encontrado una forma de utilizar la imitación en su propio beneficio.

Los machos de luciérnaga tienen que superar dos graves inconvenientes si quieren reproducirse con éxito, por un lado, deben competir con otros machos de su misma especie y llegar hasta la hembra antes que ellos, y por otro, deben evitar la trampa que les tienden las hembras de Photuris con sus falsas llamadas.

Los machos de la especie Photinus macdermotti han dado con una fórmula que les permite ganar tiempo frente a otros competidores y, al mismo tiempo, confundir a sus enemigos.

También han aprendido idiomas, en este caso, el de su mortal enemiga, Photuris versicolor. Mientras vuelan, la imitan para engañar a otros machos de su misma especie y evitar la competencia, así, sus competidores huyen y su enemigo duda. Cuando por fin ve la señal de una hembra de su propia especie, cambia de mensaje, responde a su llamada y gana la carrera del amor. Vivir para ver.


Botón de donación
Hace 11 años que levantamos el vuelo y queremos seguir volando. Apoya a CienciaEs haciéndote MECENAS con una donación periódica o puntual.
Colabore con CienciaEs.com - Ciencia para Escuchar
32,5 millones de audios servidos desde 2009

Agradecemos la donación de:

Maria Angélica Matus González
Mecenas

Joe Red
Mecenas

Marlon Montalban
“Es un minúsculo aporte para tan gran esfuerzo, pero, es de todo corazón, para que puedan seguir divulgando la ciencia.” Mecenas

Angel Manuel Delgado Espina
Mecenas

Alberto Hernando Martínez
“¡Que vuelva Ulises!”
Mecenas

Víctor Moral
Mecenas

Antonio González
Mecenas

Daniel César Román Saez
Mecenas

Ferran Casarramona Flanquer
“Seguid con vuestro excelente cometido.”
Mecenas

Juan Adan Castillo
Mecenas

Jose María Torres Castillo
“Para que la Ciencia nunca pare de difundirse. Muchísimas gracias.”
Mecenas

Enrique Fernández Alcázar
“Ánimo y seguid así. “
Mecenas

Luis Manuel Blasco Pérez
Mecenas

Carlos Serrano
Mecenas

Daniel Maranillo
“Para mi es un placer escuchar vuestros podcasts al tiempo que realizo una caminata por el campo. Os animo a que continuéis y ojalá estos programas de divulgación estuviesen más extendidos en otros medios de comunicación, como la televisión y los dibujos animados para niños pequeños. Un saludo y muchas gracias por vuestra labor. “
Mecenas

Celestino Montoza Jarque
“Creemos entre todos un mundo mejor, gracias CienciaEs”
Mecenas

Pedro López Burruezo
Mecenas

Juan Cuadro Espada
Mecenas

Ricardo Vázquez Prada
“Muchas, muchas, muchas gracias por tantas y tantas horas de conocimiento. Mucho ánimo y seguir así.”
Mecenas

Sergio Requena
“Un abrazo hermanxs de corazón e intelecto”
Mecenas

Juan Antonio Mendoza
“Once años… madre mía!! Si parece que fue ayer lo de vanguardia de la ciencia en radio exterior…
Muchísimas gracias Ángel, yo de mayor quiero ser como tú!!Un abrazo fuerte para todos!!”
Mecenas

Miguel Achiaga
“Muchas gracias por vuestra dedicación desinteresada y por la enorme calidad de vuestro trabajo!”
Mecenas

David Marcos
Mecenas

Alberto José González Vázquez
Mecenas

Jesús López Tapia
“Querido Ángel me siento muy honrado de pertenecer a esta comunidad. Gracias por vuestro trabajo.”
Mecenas

Fernando Alejandro Medina Vivanco
Mecenas

Daniel Pérez Alonso
Mecenas

Anónimo
“Una pequeña muestra de gratitud en esta ocasión tan especial: ¡Once años de cienciaes. com! Felicidades y nuestro reconocimiento ante su prolongado esfuerzo. ¡Enhorabuena!”
Mecenas

Sylvio Bisson
Mecenas

Miguel Ángel Achiaga Sánchez
Mecenas

César Cavazos
Mecenas

Llanos Martínez Fernández
“Gracias por la ciencia, espero ayudar”
Mecenas

Miguel Fernández
Mecenas

Talia Carmona Robles
Mecenas

Jesús Casero Manzanero
“Seguid, por favor”
Mecenas

Ramón Baltasar de Bernardo Hernán
Mecenas

Carlos Francisco Mingol
“Mi humilde aportación para que nunca dejéis de divulgar la ciencia. “
Mecenas

Emilio Madrigal Martín
Mecenas

Julio Ibarrola
Mecenas

Josué Castillo Bustamante
Mecenas

Jesus Martin Pego Nuñez
Mecenas

Vicente Llorens Mari
Mecenas

Carlos González Spinola
“Enhorabuena por el podcast!!”
Mecenas

Marian Gutiérrez y Miguel Angel Riaza
“Gracias por compartir la Ciencia.”
Mecenas

Roberto Merino Jiménez
“Enhorabuena y gracias por vuestra magnifica labor.”
Mecenas

Timoteo Jesús Colomino Ceprian
“Apoyo a la ciencia.”
Mecenas

———- O ———-
App CienciaEs Android
App CienciaEs
App de cienciaes en apple store YouTube CienciaEs
———- O ———-



feed completo
Suscribase a nuestros programas






Locations of visitors to this page