Cienciaes.com

Cierta Ciencia Podcast - Cienciaes.com suscripción

Cierta Ciencia

En Cierta Ciencia, de la mano de la genetista Josefina Cano nos acercamos, cada quince días, al trabajo de muchos investigadores que están poniendo todo su empeño en desenredar la madeja de esa complejidad que nos ha convertido en los únicos animales que pueden y deben manejar a la naturaleza para beneficio mutuo. Hablamos de historias de la biología.

Los multimillonarios dicen que acabarán con la enfermedad, la evolución dice otra cosa.

Millonarios y evolución - Cierta Ciencia podcast - CienciaEs.com

A finales de 2016, el dueño de Facebook, Mark Suckerberg y su esposa, se comprometieron a invertir unos 3 mil millones de dólares para “curar, tratar y prevenir todas las enfermedades”, a través de la creación de Biohub, una compañía sin ánimo de lucro –libre de impuestos– que sin embargo se quedará con todos los derechos para comercializar sus inventos. El cofundador de Facebook Sean Parker invertirá algo menos pero igual retendrá las patentes sobre los resultados de las investigaciones en cáncer. Los filantropistas Eli Broad y Ted Stanley han destinado 1.4 mil millones a la fundación del centro de investigación Broad Institute, ya enzarzado en peleas por patentes, y el asociado Stanley Center para Investigación Psiquiátrica, que se propone abrir la “caja negra de la esquizofrenia” y apropiarse de la genética de la psiquiatría.

A diferencia de sus antecesores como Andrew Carnegie y John D. Rockefeller, quienes donaron sus riquezas para la construcción de bibliotecas públicas y establecieron fundaciones, los multimillonarios de Silicon Valley quieren dejar un legado esta vez en el campo de la salud y la enfermedad.

Buscan estas versiones modernas de los alquimistas encerrar la vida y toda su complejidad en cuerpos perfectos de silicona y plástico. Y así como ellos reducen la conciencia humana a un algoritmo, reducen la biología a una colección de algoritmos.

Pero aquí aparece un problema. Comparar el cuerpo a una máquina, usar las técnicas de la ingeniería genética sin más, para corregir errores, entra en conflicto con la teoría de la evolución de Darwin: las máquinas y los computadores no evolucionan, lo que sí hacen los organismos. La evolución importa, y mucho, pues partes de un código que comprometen una función, con frecuencia aumentan otra función o pueden ser usadas de nuevo cuando el ambiente cambia. En la evolución una parte que se daña puede ser la siguiente pieza buena, necesaria y útil.

El concepto de tiempo evolutivo puede no ser entendido por los tecnólogos que piensan que más datos y más dinero acabarán con la enfermedad. Para Darwin la evolución de las especies se dio por la selección natural en un organismo individual. El descubrimiento del ADN, llevaría a establecer un marco unificador entre esas pequeñas cosas que son los genes y las grandes que son las poblaciones, todo ello bajo el principio clave de Darwin de que la selección actúa en el individuo. Así, versiones raras de genes pueden permanecer en una población pues añaden diversidad genética. Ser heterogéneo o tener una sola copia de una forma rara de un gen, aún éste no sea buenísimo o, peor aún, lleve cierto riesgo, podría beneficiar a un individuo, permaneciendo así en una población en baja frecuencia.

Las variantes genéticas raras son la base de la innovación y pueden mantenerse circulando, no por azar, sino porque añaden un beneficio adaptativo a la población o al menos a algunos miembros de ella.

En contraste, los datos científicos modernos con frecuencia adoptan una posición reduccionista: mientras más datos y mejores análisis estén disponibles en la biología, más cercana la solución de los problemas. Como lo dijo el biólogo molecular James Watson en 1989, “Pensábamos que nuestro destino estaba en nuestras estrellas pero ahora sabemos que en gran medida está en nuestros genes”. La razón para favorecer esta explicación es que nuestros cerebros están cableados para encontrar respuestas, relaciones causa-efecto, simples. Pero tenemos muy pocos medicamentos y soluciones dos décadas después de que se secuenció el código genético humano. Y esto puede tener que ver más con los principios biológicos de la evolución que con la calidad de los análisis.

En lugar de pensar en la humanidad como un sistema cerrado, haríamos mejor en mirarla a través del ojo de la ecología, en la que el mismo sistema está sujeto a las influencias de fuera. En lo que dura una vida, nuestros cuerpos sufren un montón de mutaciones genéticas, cientos de miles de millones de sinapsis recablean nuestros cerebros en un momento y los patógenos nos bombardean, penetrando nuestros órganos, creando un microbioma que también se transforma para mejorar o erosionar la salud.

En la evolución nada es gratis. El estrés puede, al mismo tiempo, disparar la creatividad o un abanico de dolencias. Una variante de un gen puede bajar el colesterol “malo” pero puede incrementar el riesgo de un accidente cerebro vascular. La transferencia de genes puede en efecto tratar enfermedades causadas por un único gen descarriado pero variantes riesgosas que influyen en la enfermedad no se irán porque con frecuencia ellas proveen ventajas que se verán solo con el paso del tiempo.

El cáncer, del que se piensa como si fuera una máquina con circuitos celulares que se han desajustado, es más una entidad en evolución que sufre cambios en tiempo real. Todos los trucos que hacen las células tumorales para cambiarse la forma y así escapar a los tratamientos, pueden ser independientes de lo que dicta el código genético. Una de las razones de porqué la inmunoterapia puede ser uno de los mejores tratamientos contra el cáncer reside en que lo trata con los principios de la ecología. El cáncer evoluciona pero el sistema inmunológico desafiado por ese tipo de pelea puede también seguirle el paso.

Darwin introdujo una visión que puede ser muy turbadora: no progresamos a una forma más perfecta pero sí nos adaptamos a los ambientes locales. Si los humanos fuesen máquinas, se podrían reparar de forma simple las partes dañadas. Pero si hay algo más fundamental en los problemas de la vida que los meros mecanismos de la biología, entonces el riesgo y un elemento de peligro siempre estarán con nosotros. Y puesto que la diversidad genética es la base de la innovación y la diversidad, volvernos tan perfectos podría significar nuestra condena.

(Josefina Cano, 08/2017)

Más información en el Blog de Josefina Cano: Cierta Ciencia

Este articulo está basado en un escrito del biólogo de la computación Jim Knozubek, quien escribe sobre ciencia en diversos periódicos y revistas en Estados Unidos.


Botón de donación
Apoya a CienciaEs haciéndote MECENAS con una donación periódica o puntual.
Colabore con CienciaEs.com - Ciencia para Escuchar
39,2 millones de audios servidos desde 2009

Agradecemos la donación de:

Roberta
“Me encantan todos los argumentos que publicáis y que escucho con regularidad”
Nueva Mecenas

Gabriel
“Buen trabajo y necesario en España y en español”
Nuevo Mecenas

Nicolás Faura
“Mi madre Lila disfruta de su podcast “Hablando con Científicos” esta donación es de su parte. Saludos desde Argentina”
Mecenas

Eulogio Agulla Rodiño
Mecenas

Ignacio Márquez
“Mil gracias por esta ventana al conocimiento.”
Mecenas

Jaime Jesús Alonso
“Escucho asiduamente los nuevos programas y también muy frecuentemente los viejos. Vuestra labor es encomiable. Gracias por vuestro trabajo, como investigador sé que es encomiable.”
Mecenas

Óscar Ortuño Muñoz
Mecenas

*Luis Sánchez”
Mecenas

Francisco Javier Oter Muñoz
Mecenas

Belen Rial Franco
Mecenas

Pedro Manuel Gea Jódar
“Enhorabuena por vuestro trabajo. Os escucho con frecuencia especialmente los programas de Quilo.”
Mecenas

José Antonio Sánchez-Camacho Ayllón
“Perdón, lo debería hacer más a menudo. Disfruto y aprendo mucho con todos vosotros. Gracias.”
Mecenas

Daniel Faba Corral
Mecenas

“Anónimo de Granada”
Mecenas

Marta Porro
Mecenas

Angel Rodríguez Díaz
“Buen trabajo.”
Mecenas

Israel Quintanilla
“Enhorabuena por el trabajo de difusión de la ciencia, Angel, y os deseo lo mejor para el 2022!!”
Mecenas

Andrés Iglesias Galán
Mecenas

Gerardo Ventura Mones Castro
“Agradeciendo vuestra muy buena información, de un viejo jubilado”
Mecenas

David Bueno
Mecenas

Ute Eisenlohr
Mecenas

Valerio Oddone
“Gracias por los podcast de Vanguardia de la Ciencia, saludos desde Berlín*
Mecenas

Isabel Estany
Mecenas

Enrique Cabañas
Mecenas

Isabel A Granero Casanova
Mecenas

Jorge Franco Rey
Mecenas

Fernando García Fernández
Mecenas

Juan Manuel
Mecenas

Jesús Rodríguez Onteniente
Mecenas

———- O ———-
App CienciaEs Android
App CienciaEs
App de cienciaes en apple store YouTube CienciaEs
———- O ———-



feed completo
Suscribase a nuestros programas






Locations of visitors to this page