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El neutrino es una partícula esquiva, en apariencia insignificante, pero necesaria para explicar el mundo. Ni la radiactividad, ni el big bang, ni el Modelo Estandar de la física de partículas serían posibles sin él. Con El neutrino, un blog nacido en febrero de 2009, el físico y escritor Germán Fernández pretende acercar al lector, y ahora al oyente, al mundo de la ciencia a partir de cualquier pretexto, desde un paseo por el campo o una escena de una película, hasta una noticia o el aniversario de un investigador hace tiempo olvidado.
En esta época agitada que nos ha tocado vivir, el megáfono es un instrumento indispensable para las protestas que día sí y día no, tratan de defender los derechos de los ciudadanos del expolio de los mercados. Los megáfonos eléctricos actuales son bastante recientes, el primero fue desarrollado en 1954 por la empresa japonesa TOA, pero la historia de los megáfonos es mucho más larga. Antes de ser inventado por el ser humano, un insecto, el alacrán cebollero, ya había descubierto los principios de funcionamiento del megáfono.
En 1939, un matemático desconocido, de apellido Bourbaki, comenzó la publicación de un ambicioso tratado, titulado Elementos de matemática, con la pretensión de compendiar la totalidad de las matemáticas como una materia unitaria, de manera que las relaciones entre las distintas ramas de la disciplina quedaran claramente visibles. Por eso el título del tratado se refiere a la matemática, en singular. Ese año se publicó parte del primer volumen, el Fascículo de resultados de la Teoría de conjuntos. En 1998, Bourbaki publicó Profundidad, regularidad, dualidad, último capítulo del volumen dedicado al Álgebra conmutativa y última sección publicada hasta la fecha. ¿Quién es ese longevo matemático, cuya carrera se ha extendido durante sesenta años?
En las primeras décadas del siglo XX, la física cuántica no pasaba de ser un conjunto de recetas y de modelos cuya coherencia y significado profundo escapaban a los científicos. Tan extraños y absurdos parecían los planteamientos de la física cuántica que uno de los protagonistas de nuestra historia, Otto Stern, y su colega Max von Laue juraron abandonar la física si los disparates de Bohr resultaban ser correctos. Suerte que no cumplieron su promesa porque Stern y Walter Gerlach estaban llamados a realizar uno de los experimentos más importantes de la física del siglo XX.
A falta de revivir los seres vivos extintos, cosa de la que aún no somos capaces, aunque algunos científicos están en ello, los paleontólogos R. Ewan Fordyce y Felix G. Marx, de la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda, ha conseguido algo que se le parece mucho. Gracias a sus recientes investigaciones sabemos que los cetotéridos, un grupo de cetáceos que se consideraba desaparecido desde el periodo Plioceno Superior, hace casi tres millones de años, no están tan extinguidos como se creía.
Hace pocos años, el biólogo marino Charles Anderson descubrió que Pantala flavescens, una discreta libélula de tamaño medio, es el insecto que realiza la migración más larga, doblando la distancia que recorren las mariposas monarca en América del Norte. Y además lo hace sobre mar abierto, desde la India, a través de las Maldivas, hasta África. La ruta y las fechas coinciden con los vientos que acompañan a la zona de convergencia intertropical; esto sugiere que las libélulas se sirven de esos vientos para realizar un viaje de ida y vuelta de más de 15.000 kilómetros.
Si un ser vivo en el momento de su muerte contiene una cantidad de átomos de carbono-14, al cabo de 5.730 años sólo queda la mitad; después de otros 5.730 años, el número se habrá reducido a la cuarta parte; y así sucesivamente. Esta propiedad permite conocer la antigüedad de todo tipo de materiales orgánicos, como tejidos, maderas, marfiles, conchas, etc ¿De donde sale el carbono-14? ¿Cómo es posible que, después de los miles de millones de años que tiene la Tierra, quede bastante carbono-14 para poder detectarlo?
En 1903, el biólogo alemán Carl Chun, en un viaje de exploración de los fondos marinos a bordo del Valdavia, pescó a una profundidad de 1.400 metros en el golfo de Guinea un extraño cefalópodo gelatinoso, de color rojizo, pico blanco y grandes ojos rojos, con dos pequeñas aletas, y con los tentáculos unidos por una membrana de color púrpura negruzco en su interior, al que por su aspecto bautizó con el nombre de Vampyroteuthis infernalis, “el calamar-vampiro infernal”.
Si analizamos los nombres y las duraciones de los meses del calendario encontramos algunas peculiaridades que sólo encuentran explicación a la luz de la historia. Los nombres de los meses septiembre, octubre, noviembre y diciembre proceden de las palabras latinas que indican los lugares séptimo, octavo, noveno y décimo, unas posiciones que no se corresponden con el lugar que ocupan en el calendario actual. La duración de febrero es otra más de esas curiosidades. Germán Fernández nos cuenta por qué.
Torpedos que “vuelan” sumergidos en el agua, el tratamiento que destruye con ultrasonidos las piedras del riñón, las curiosas formas de cazar con burbujas de gas bajo el agua, la caída de las hojas en otoño o el crujir de los nudillos son situaciones relacionadas con un fenómeno físico conocido con el nombre de “cavitación”.
Según el calendario maya, el 21 de diciembre de 2012 termina el decimotercer ciclo de la llamada cuenta larga. Dicen los agoreros que ese día va a ocurrir algo de gran trascendencia para toda la humanidad. Según unos, el fin de la civilización; según otros, un despertar a un nivel psíquico o espiritual superior ¿Debemos preocuparnos?
Nikolái Vavílov organizó varias expediciones para recolectar semillas por todo el planeta, y creó en Leningrado la mayor colección del mundo, formada por un cuarto de millón de semillas, raíces y frutos. En 1941, acusado de la destrucción de la agricultura soviética, Stalin lo condenó a muerte, la pena no llegó a ejecutarse pero murió en la prisión de Saratov en 1943. Tras la muerte de Stalin, la condena fue anulada y Nikolái fue aclamado como héroe de la ciencia soviética. Su hermano Serguéi, fundó la escuela soviética de óptica física y en 1934 descubrió, junto con su estudiante de doctorado Pável Cherenkov, la radiación de Vavílov-Cherenkov, el equivalente electromagnético del estampido sónico que se produce cuando un objeto rebasa la velocidad del sonido.
En 1942, en una cancha de squash situada bajo las gradas del ala oeste del campo de fútbol americano de la Universidad de Chicago, el físico Enrico Fermi dirigió la construcción del primer reactor nuclear fabricado por el hombre. Este reactor experimental formaba parte de las investigaciones secretas del Proyecto Manhattan, y el 2 de diciembre consiguió una reacción nuclear en cadena automantenida. Pero no fue esa la primera reacción nuclear automantenida de la historia de la Tierra. La naturaleza se adelantó al ser humano en unos 1800 millones de años.
Marie Curie, nacida en Varsovia el 7 de noviembre de 1867, fue una de las primeras víctimas de la radiactividad. Murió el 4 de julio de 1934 como consecuencia de su continuada exposición a la radiación durante sus investigaciones. Marie Curie estuvo trabajando con muestras radiactivas sin protección toda su vida. Llevaba tubos de ensayo con isótopos radiactivos en el bolsillo y los guardaba en el cajón de su escritorio. Incluso hablaba con alegría de la bonita luz verde-azulada que emitían en la oscuridad.
¿A quién no le ha pasado? Estamos comiendo almendras y, de pronto, una, que suele ser la última para más inri, nos sale amarga ¿Por qué algunas almendras tienen ese sabor amargo? Las almendras amargas contienen un compuesto llamado amigdalina que, al mezclarse con el agua de la saliva, se descompone en tres sustancias, una de ellas es cianuro de hidrógeno, un veneno que inhibe la respiración celular.
Dos especies se disputan el título de mariposa más grande del mundo. Por un lado está la mariposa atlas, que habita en las selvas del sudeste asiático, desde el sur de China hasta Indonesia; por otro, la mariposa emperador, nativa de América, desde México hasta Brasil. Ambas son mariposas nocturnas. Entre las mariposas diurnas, las sigue de cerca la reina Alejandra, de las selvas del extremo oriental de Nueva Guinea.
Los físicos llaman aberraciones a ciertos comportamientos de la luz que se apartan de las predicciones de los modelos simples con los que tratan de describirla. Hasta que algún físico más listo mejora el modelo y es capaz de explicar el fenómeno, que al final no resulta ser tan depravado como parecía. Imagino que se llaman aberraciones porque a alguien en su momento le pareció, en su desesperación por tratar de explicarlas, que demostraban la perversidad de la naturaleza.
Cuando los paleontólogos descubrieron los primeros saurópodos, los grandes dinosaurios de cuello largo como el Diplodocus y el brontosaurio, representaban a los dinosaurios con el cuello arqueado hacia arriba, casi vertical. Más tarde, los paleontólogos se inclinaron por la llamada posición osteológicamente neutra, con el resultado de que la mayor parte de los saurópodos se representan hoy en día con el cuello casi horizontal, e incluso algunos con el cuello inclinado hacia abajo y la cabeza situada casi a ras de suelo ¿Cuál era la posición correcta?.
Todos los años, cuando se acerca el verano, empieza a correr por Internet el bulo de que el veintisiete de agosto Marte tendrá, visto desde la Tierra, el mismo tamaño que la Luna. ¡Dios nos libre! La historia viene circulando por la red desde 2003, a pesar de que, año tras año, la realidad la desmiente. ¿Cuál es el origen del bulo?
En el libro de los récords del reino animal, muchos buscan cual es el pez más grande. No nos confundamos, la ballena no es un pez, es un mamífero, así que está descalificada. Entre los que pelean por los primeros puestos figuran el tiburón ballena (que no es una ballena), el esturión beluga, el regaleco,… pero siempre queda una duda ¿Existen peces más grandes, desconocidos para la ciencia, hoy en día?
Quizá nunca nos hemos dado cuenta de una gran diferencia entre las hélices de los aviones y las hélices de los barcos: su posición. En todos los barcos, las hélices están situadas en la parte posterior, en la popa, mientras que casi todos los aviones tienen hélices delanteras. ¿Por qué esa diferencia?
John Fothergill ( 1712 – 1780) médico y gran aficionado a la conquiliología (estudio de las conchas de los moluscos) y la botánica. Dio a conocer la técnica del boca a boca y se le recuerda por el signo de Fothergill, la presencia de una masa de consistencia blanda en el abdomen, que se detecta por palpación. Leopold Auenbrugger (1722-1809) concibió el método de percusión del pecho para juzgar el estado de los órganos internos por el sonido.
Cuando pensamos en órbitas, imaginamos un cuerpo celeste describiendo un círculo o una elipse alrededor de otro. Ésta es la situación más simple, pero no es la única posible, ni mucho menos. En general, cuando hay más de dos cuerpos involucrados, el problema no se puede resolver analíticamente, y hay que recurrir a aproximaciones o a cálculos numéricos. Ni siquiera el llamado problema de los tres cuerpos, el que plantea el estudio del movimiento de tres cuerpos de cualquier masa sometidos a su atracción gravitatoria mutua, tiene una solución general que pueda expresarse con fórmulas matemáticas. Sí que la tiene un caso particular del problema …
Cuentan las sagas nórdicas que los navegantes vikingos eran capaces de orientarse en el mar gracias a las “piedras solares”, que les indicaban la posición del Sol incluso con el cielo nublado. ¿Existieron de verdad esas piedras solares? ¿Es posible conocer la posición del Sol con el cielo nublado?
Puede parecer raro que un avión de varios cientos de toneladas de peso pueda mantenerse en el aire. La verdad es que es un asunto tan complejo, que hay que recurrir, por lo menos, a tres fenómenos independientes para comenzar a aproximarse a una explicación completa de por qué vuelan los aviones.
Georg Wilhelm Steller fue un botánico, zoólogo, médico y explorador alemán del siglo XVIII. Describió numerosas especies de plantas y animales de Norteamérica y el Ártico, entre ellas, un extraño animal al que llamó mono marino y que, aparentemente, nadie más ha vuelto a ver nunca. Sólo pudo observarlo una vez, nadando alrededor de su barco.
Muchos primates pueden hacer pinza con las manos, aunque generalmente con menos destreza y precisión que los seres humanos. No es esa habilidad la causante de nuestra inteligencia, sino que ambas cosas, nuestra inteligencia y la habilidad son consecuencias de la cadena de acontecimientos que sacó a nuestros antepasados de las selvas africanas y les permitió conquistar el mundo.
Williamina Fleming, una mujer escocesa que tuvo que abandonar los estudios a los 20 años, llegó sin embargo a ser una astrónoma de renombre, miembro de la Royal Astronomical Society de Londres.
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Julio Fernando García Vicente
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