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Desde abril de 1995, el profesor Ulises nos ha ido contando los fundamentos de la ciencia. Inspirado por las aventuras de su ilustre antepasado, el protagonista de la Odisea, la voz de Ulises nos invita a visitar mundos fascinantes, sólo comprendidos a la luz de los avances científicos. Con un lenguaje sencillo pero de forma rigurosa, quincenalmente nos cuenta una historia. Un guión de Ángel Rodríguez Lozano.
Ulises y un científico hablan hoy de las distintas formas de contaminación. Como no podía ser menos, Ulises ha pedido ayuda a una colaboradora poco convencional, pero experta en el tema: la ratita presumida. Su charla se complementa con la entrevista a Victor de Lorenzo, un científico del Centro Nacional de Biotecnología que investiga con bacterias genéticamente modificadas para luchar contra la contaminación por metales pesados.
Ulises habla hoy de la relación entre la materia y el calor. La historia se le ocurrió mientras leía un artículo sobre el enfriamiento de los átomos utilizando luz láser, un método que mereció la concesión del Nobel de Física a los investigadores Chu, Cohen-Tannoudji y Phillips en 1997. Como complemento a la exposición de Ulises hoy les invitamos a escuchar con las explicaciones del investigador D. Fernando Sols.
Ulises relata hoy un accidente que puso en alerta a sus sentidos. Un día en el que su abuela preparaba un cocido, llegó desde la cocina un inconfundible olor a quemado. Algunas moléculas escaparon del puchero achicharrado mezclándose con el aire, recorrieron el especio que separaba a nuestros protagonistas de la cocina y entraron por sus fosas nasales al respirar. Unas pocas quedaron pegadas al moco que recubre el interior de la cavidad nasal, quedaron enganchadas en unas trampas químicas llamadas quimiorreceptores y dispararon la señal de alarma.
La historia del Agujero de Ozono, cuyos orígenes nos cuenta hoy Ulises, se escribe cada año gracias a las continuas observaciones que realizan los científicos. Como complemento, les ofrecemos los últimos datos disponibles sobre el Agujero de Ozono en el 2011. Les invito a escuchar a de Ulises, un relato no exento de humor para hacerlo atractivo a los más jóvenes.
Ulises recuerda hoy a uno de esos profesores que comunican el conocimiento con entusiasmo y siembran en nosotros el deseo de imitarlos. Apoyado en el recuerdo de una inolvidable clase de física, Ulises nos cuenta el largo camino seguido por la materia desde los primeros momentos de la formación del Universo, hasta las fábricas estelares donde se forjaron los átomos que ahora forman nuestros cuerpos.
Los ácidos son sustancias fundamentales en nuestras vidas. Los llevamos en el interior de nuestros cuerpos, los consumimos en nuestros alimentos, los utilizamos en los artículos de limpieza e, incluso, los empleamos para quitarnos el dolor de cabeza. Hoy Ulises habla de los ácidos y nos invita a hacer un experimento en la cocina: quitar la cáscara a un huevo sin romperlo.
Descubrir que la molécula de ADN es la portadora de la información genética no fue tarea fácil. La prueba es que desde que la molécula fue identificada por primera vez por el médico alemán Friedrich Miescher en 1869, hasta que Watson y Crick desentrañaron su estructura en 1953 pasaron 84 años de investigaciones. Ulises nos da hoy una visión general y aquí les contamos una de las muchas investigaciones que fueron tejiendo la historia.
Los seres vivos tenemos una visión limitada de la Naturaleza, distorsionada por la percepción incompleta de nuestros sentidos. Para suerte nuestra, la Naturaleza proporcionó a nuestra especie un cerebro capaz de ver mucho más de lo que se rebela ante nuestros ojos. Unos ojos que, como cuenta Ulises, se maravillan ante el espectáculo multicolor del Arco Iris pero que, gracias a los incesantes avances de la ciencia y de la tecnología, miran fascinados las imágenes ocultas en las olas de radiación que llegan desde las profundidades del Océano Cósmico.
No corren buenos tiempos y, quizás por ello, sea el momento de pensar en cosas que no cambian, que son iguales para todos, que nos ofrecen un espectáculo grandioso y minimizan nuestros problemas. Eso es lo que nos invita a hacer Ulises, quiere que, al menos por una noche y, si puede ser, muchas más, salgamos lejos de las luces que iluminan nuestras ciudades y miremos más allá, hacia las estrellas, hacia nuestro verdadero Universo.
En estos momentos hace mucho calor, al menos en algunas regiones de España. En las ciudades, favorecido por el exceso de asfalto y edificios, el calor puede ser asfixiante a partir del mediodía. No es nada extraño que la imaginación de Ulises vuele sin control soñando con ciudades cubiertas de jardines colgantes y terrazas cargadas de árboles como los que un día adornaron la ciudad de Babilonia.
Los adelantos de los últimos tiempos en todos los campos de la ciencia, especialmente en biología y medicina, están planteando cuestiones éticas jamás conocidas por el ser humano. Hoy Ulises nos invita a caminar por el borroso sedero que separa la ciencia y la filosofía. Como referencia utilizará el “Juramento Hipocrático”, un juramento público de carácter ético utilizado durante más de dos mil años por los practicantes de la medicina occidental.
La era de los transbordadores espaciales termina. Dos de ellos se han despedido ya. El Discovery lo hizo en febrero pasado y el Endeavour aterrizó por última vez el 1 de junio. El 8 de de julio de 2011, si todo sale como está previsto, el transbordador Atlantis será el último en visitar el espacio exterior a la Tierra. Con él terminará, por ahora, de una larga historia de viajes tripulados de ida y vuelta con vehículos reutilizables. Ulises habla hoy de estas magníficas máquinas.
El aceite de oliva ha sido y es una de las fuentes principales de riqueza y desarrollo en las civilizaciones que han surgido alrededor del mar Mediterráneo. En España, los olivos se cuentan por centenares de millones, algunos de ellos plantados por aquellos primeros pobladores hace miles de años. Hoy, Ulises nos habla del aceite de oliva y las propiedades que los antiguos intuían y los científicos han corroborado con sus investigaciones.
Ulises cuenta la historia del Tío Gamarza y su teoría sobre el pelo de burro que se convierte en culebra. Es un relato basado en hechos reales que le sirve para introducir los conocimientos básicos sobre la molécula de la vida, el ADN.
Ulises cuenta cómo los elementos químicos que componen objetos cotidianos, como una tarta de chocolate, son los mismos que forman las estrellas y galaxias ¿Cómo lo hemos averiguado, si nadie ha podido llegar ni siquiera a la estrella más cercana a nosotros? Escuchen ustedes a Ulises y, como complemento, les contamos cómo se descubrió el Helio en el Sol.
Si hay aprovechados en esta vida, el parásito de la malaria, el plasmodium, es un verdadero maestro entre los seres que sacan partido de otros. El plasmodium se aprovecha de la sed de sangre de la hembra del mosquito anófeles para saltar de ser humano en ser humano y asegurarse la supervivencia. Bien mirado, el mosquito, el parásito y el ser humano son tres actores de una misma obra vital. Ulises nos habla en el programa de hoy de la vida del parásito y, como complemento, les contamos la vida del mosquito y les ofrecemos un vídeo que ilustra el proceso de infección.
La luz es uno de los fenómenos más maravillosos de la Naturaleza y nuestra relación con ella es, si cabe, más maravillosa todavía. La enorme cantidad de información que transporta se revela a veces en los hechos cotidianos más inesperados. Hoy Ulises, que siempre nos asombra con sus recuerdos infantiles, nos cuenta cómo la luz iluminó una tarde oscura de su infancia.
Desde el comienzo de la exploración espacial, 39 misiones interplanetarias han tenido en Marte su destino y nadie duda que será el próximo cuerpo celeste en el que pondrá su pie el ser humano. Llegar hasta allí no es empresa fácil y sobrevivir en Marte es todo un reto por las condiciones ambientales extremas que imperan. Hoy les ofrecemos dos historias que se complementan: Ulises habla de las condiciones que reinan en Marte con la ayuda de unos seres muy singulares: Los dioses del Olimpo, y en el texto complementario les contamos la historia de la exploración de Marte y las naves interplanetarias que allí han tenido su destino.
La historia nos dice que el primer reactor nuclear fue construido por Enrico Fermi en 1941 pero la verdad, como les contamos en la información adicional que ponemos en cienciaes.com, es que el primer reactor nuclear conocido no fue inventado por el ser humano, surgió de manera natural en una región de Gabón denominada OKLO. Les invitamos a leer la historia de Oklo y a escuchar a Ulises quien, para hablar de reactores nucleares ha invitado a un científico muy extraño: un experto jugador de dominó
Desde el mismo momento en el que usted ha comenzado a leer estas líneas, su futuro se ha ido convirtiendo en pasado, así de sutil es el paso del tiempo. Si sigue leyendo, su presente se desplazará letra a letra, alimentando el pasado en una única dirección que se ha llamado de muchas maneras: la flecha del tiempo, el fluir del tiempo, el paso del tiempo, etc. Ulises nos invita hoy a conocer las distintas formas de interpretar el tiempo.
Ulises ilustra la historia de los sueños con un relato de Herodoto de Halicarnaso incluido en el primero de sus Nueve libros de Historia. Cuenta el historiador griego cómo Astyages, rey de los Medos, haciendo caso a los intérpretes de sueños, intentó matar a su nieto Ciro. En la información complementaria les invitamos a leer el texto original de Herodoto sobre la macabra venganza que llevó a cabo el rey al no conseguir su propósito.
Ulises, que es admirador de Sherlock Holmes, se pregunta qué haría el famoso detective ante un caso en el que el muerto no fuera humano, es más, que ni siquiera perteneciese a una especie animal conocida. Un caso en el que sólo quedaran del cadáver unos cuantos trozos de huesos fosilizados y en el que la fisonomía, la forma de locomoción o los hábitos de vida de la criatura fueran un absoluto misterio ¿Qué pensaría nuestro concienzudo investigador si lo importante no fuera conocer al asesino sino describir al muerto?
Ulises nos cuenta la historia de un profesor de música, aparentemente normal, que comenzó a comportarse de una forma extraña: era capaz de ver perfectamente pero no era capaz de “reconocer” lo que veía, hablaba con las farolas, no identificaba los rostros pero sí las voces y confundía a seres humanos con objetos inanimados. Encontrar el origen de esos desequilibrios exige desentrañar los mecanismos más íntimos del cerebro.
La divulgación científica no da para mucho ¡para qué nos vamos a engañar! por eso les pedimos que colaboren con una donación visitando nuestra Web. Ulises, por ejemplo, ni siquiera puede cambiar de coche. No se queja, no, después de tantos años le ha cogido cariño y, además, en su compañía puede observar el mundo que le rodea con tranquilidad y filosofar sobre la energía, las leyes de la termodinámica o el desorden del Cosmos.
Amanece. El Sol asoma tras el horizonte ofreciendo su disco hermoso, anaranjado, que parece encoger en tamaño y ganar en brillo, aunque lo primero sea sólo un engaño de nuestros sentidos. Al atardecer, cambia de nuevo, parece crecer y apagarse. Cada cual ve a nuestra estrella a su manera pero, durante el último siglo, esa visión se ha multiplicado en multitud de imágenes multicolores haciendo eco al poeta don Ramón de Campoamor cuando decía: “Y es que en el mundo traidor nada hay verdad ni mentira: todo es según el color del cristal con que se mira.”
Bebemos, nos aseamos, cocinamos y lavamos sin preocuparnos de lo que sucede con el agua una vez utilizada. Se calcula que, por término medio, utilizamos unos 300 litros de agua al día. Si vive usted en una gran ciudad, multiplique el agua que consume diariamente por los millones de personas que la habitan y quedará atónito ante el inmenso caudal de aguas residuales generadas, aguas que deben ser depuradas para evitar que contaminen los ríos y los acuíferos. Ulises habla hoy de depuradoras con la ayuda de un héroe anónimo: Máximus.
Los incendios no son patrimonio de los tiempos modernos, vienen sucediendo desde hace muchos millones de años, mucho antes de que existiera el ser humano o cualquiera de sus antecesores directos. Aquellos incendios antiguos se conocen como paleofuegos. El ser humano debe al fuego su desarrollo y la conquista del medio ambiente, por esa razón su origen tiene un protagonismo muy especial en la mitología. Como a Ulises le encanta la mitología griega, no va a perder la ocasión de contarnos, a su manera, la leyenda de Prometeo.
En el texto que complementa a las palabras de Ulises les invitamos a leer la historia de los incendios forestales más terribles de la antigüedad, aquellos que siguieron al impacto de Chicxulub y que, posiblemente, contribuyeron a la desaparición de los dinosaurios
Ulises nos habla hoy de la construcción de la Gran Pirámide de Guiza, una de las siete maravillas del Mundo Antiguo. Su fuente de inspiración es el segundo de los Nueve Libros de Historia del griego Heródoto que vivió entre el 484 y el 425 a. C. En el texto complementario les contamos historias de Heródoto sobre las otras dos grandes pirámides, la de Quefrén y Micerino.
Volar es un reto para una criatura tan poco apta como el ser humano, a pesar de todo, hace más de mil años, en Córdoba, la capital de Al-Andalus, un hombre llamado Abbas Ibn Firna levantó el vuelo frente a cientos de testigos . Les contamos su historia aquí . Pero si esta historia es sorprendente, lo es mucho más la que nos cuenta hoy Ulises. Ha entrevistado a un elefante que asegura que puede volar y, para colmo, además habla. No sé si nos convencerá pero tal vez con el intento aprendamos algo sobre el vuelo. Escuchen ustedes a Ulises.
Si lográramos comprimir el tiempo para observar, concentrados en una película de pocos minutos de duración, los movimientos de la superficie terrestre durante los últimos mil millones de años, seríamos testigos de la existencia de ritmos vitales de nuestro planeta lentos pero implacables. Durante las últimas semanas hemos sido testigos de cómo la Tierra tiembla en lugares como Haití, Chile o Turquía. Esos movimientos bruscos son la expresión de un planeta vivo, aunque su vitalidad se muestre, a veces, de forma dramática. Ulises nos presenta hoy una película de lo sucedido en la Tierra durante los últimos 300 millones y, para mejorar nuestra comprensión, nos invita a jugar como niños.
El domingo anterior al día de Navidad del año 1895, el investigador alemán Wilhelm Conrad Röntgen, llevó a Bertha, su esposa, al laboratorio de Física de la Universidad de Würzburg. Rodeados de aparatos poco tranquilizadores, Röngen pidió a Bertha que pusiera la mano izquierda en un lugar determinado, sobre una placa fotográfica. Encendió el tubo de rayos catódicos e hizo la primera fotografía de rayos X de la historia, en ella se distinguen con nitidez los huesos desnudos de la mano de Bertha y el anillo que portaba. Hoy Ulises nos habla de ese descubrimiento y de algo que entonces se desconocía, los peligros de abusar de los Rayos X.
En 1793, el científico italiano Lazzaro Spallanzani decidió investigar cómo los animales nocturnos encuentran su camino en la oscuridad. Capturó varios murciélagos en el campanario de la Catedral de Pavía, los dejó totalmente ciegos y les devolvió la libertad. Varios días más tarde volvió a capturar a los animales ciegos, éstos no sólo habían encontrado el camino de regreso al campanario sino que, además, no habían tenido ninguna dificultad para alimentarse, sus estómagos estaban repletos de insectos voladores recién capturados. Ésta es la historia que hoy les contamos en el texto que complementa la charla de Ulises, quien, por cierto, ha optado por contarles su propio cuento: el cuento de Pulgarcito.
Ulises nos invita hoy a un viaje muy especial. Montados en su nave imaginaria, acompañaremos a un cometa en su periplo alrededor del Sol. Visitaremos las regiones frías que existen más allá de Plutón, una región inmensa del Sistema Solar que se extiende hasta la cuarta parte de la distancia que nos separa de la estrella más próxima, un lugar donde la gravedad del Astro Rey retiene débilmente a billones, con b, de cuerpos helados. Esa región se conoce como Nube de Oort y, ya que Ulises perseguirá al cometa hasta las cercanías del Sol y apenas tendrá tiempo de detenerse en ella, la describimos con más detalle en nuestra página Web…
La Tierra, aparentemente calmada y cuidadosa con sus criaturas, a veces despierta con tal violencia que deja el suelo surcado por cicatrices imborrables. Cuando rugen las entrañas terrestres, el fuego fluye entre explosiones de lava y cenizas sembrando el pánico generador de mitos y leyendas. Una de las leyendas más fantásticas, la de Zeus y Tifón, quedó escrita en la Mitología Griega. Ulises nos la cuenta hoy. Como complemento, les contamos otra historia que no por real es menos fascinante: La erupción del Pinatubo.
No es fácil mantener vivo a un organismo, los cuerpos calientes se enfrían, las sustancias se mezclan, los ambientes se igualan… Sin embargo, nuestros cuerpos hacen gala de una exquisita organización que lucha contra ese afán de la naturaleza por destruir las desigualdades. Envueltos con nuestra cubierta externa, en nuestro interior reina un mundo propio, con sofisticados sistemas de control, de obtención de energía, redes de distribución, almacenamiento y defensa. Hoy, Ulises nos cuenta una historia de guerra en la que el sistema inmune, aquel que defiende a nuestro cuerpo de las invasiones externas, destruye a un poderoso enemigo…
Las Leónidas del 2009 pasaron sin pena ni gloria, al menos para los que, como Ulises y yo, tuvimos la desgracia de esperarlas bajo cielos cargados de nubes. Sin embargo, aunque las estrellas fugaces nos nieguen el espectáculo, lo cierto es que, para disfrutar del firmamento, sólo hace falta una pizca de imaginación. Ulises nos lo demuestra hoy soñando con las Pléyades y aquí les hablamos de otro lugar no menos fascinante: un hermoso conglomerado de estrellas denominado Trumpler 14, recientemente fotografiado desde el Observatorio Europeo Austral.
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Cristian Tuero Gonzalo
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Carlos Cid Prolongo
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